
Colonial, la socimi especializada en alquiler de oficinas en París, Madrid y Barcelona, cerró el año 2025 con un beneficio neto de 211 millones de euros, representando un crecimiento del 9%, informa en un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
La socimi obtuvo un resultado neto consolidado de 344 millones de euros, un 12% más que un año atrás. Por su lado, los ingresos por rentas que ascendieron a 399 millones de euros (8 millones más que en 2024), con un repunte 'like-for-like' (ventas comparables) del 6% (7% en París), impulsado por la fortaleza en el mercado de activos 'prime' y a su capacidad para "capturar incrementos de rentas en nuevos contratos y renovaciones".
Juan José Brugera, presidente de Colonial SFL, ha explicado que los resultados "están en la parte alta del objetivo anual" y ha subrayado que el crecimiento operativo ha sido superior al de sus competidores. Por su lado, Pere Viñolas, consejero delegado de Colonial SFL, ha destacado el récord de contratación de 2025, que fue de 147.500 metros cuadrados firmados y 64 millones de euros en rentas anualizadas (+22%), así como la ejecución de las desinversiones anunciadas el año pasado, que ya se encuentran en el 60% tras obtener 300 de los 500 millones fijados.
Viñolas se refiere a la venta del inmueble Marceau en París por un importe superior a los 240 millones de euros, que han permitido "reducir el apalancamiento".
Interesantes también las declaraciones de Viñolas, que ante la capacidad de Colonial de abrir nuevos mercados ha destacado otras ciudades de Europa, además de Barcelona, Madrid y París: "Hemos prestado atención a Alemania y pensamos que podemos entrar en inversiones allí durante este ejercicio. Estamos avanzados y esperamos que en las próximas semanas y meses podamos anunciar cosas concretas sobre esto", ha resuelto.
Viñolas ha celebrado la buena evolución en suelo madrileño y barcelonés. El primero ha registrado la mayor subida de su valorización, con un repunte del 6%, seguidos de los del barcelonés (+4%) y, finalmente, los del parisino (+2%): "Las evoluciones de Madrid y Barcelona son muy satisfactorias porque la economía española está atravesando una época de bonanza, lo que hace que la demanda de oficinas atraviese un buen momento".
Otra buena noticia llega por la deuda, que se redujo un 5%, situándose en 4.684 millones de euros, y una liquidez de 2.235 millones, cubriendo "todos sus vencimientos de deuda hasta el año 2028", con un coste financiero del 1,91%.
Así, parece que Colonial deja atrás el año convulso tras la amenaza del Gobierno de Sánchez. Recordemos que PSOE y Sumar llegaron a un acuerdo para acabar con el régimen fiscal de las Socimis, lo que sería tanto como acabar con las socimis. La medida era tan brutal que las dos grandes socimis españolas se pusieron en pie de guerra, incluso amenazaron con irse de España, por lo que el Gobierno tuvo que recular. Quizás se dieron cuenta que las socimis son un invento norteamericano para promocionar la inversión en ahorro a largo plazo, pensando en que las clases medias tuvieran un modo de complemento de pensión. No se trata de ningún privilegio para ricos, como interpreta la izquierda. Todo lo contrario: nació para las clases medias.
Además, las cuentas vuelven a su cauce tras el impacto negativo de la absorción de su filial francesa, SFL., pasando a llamarse de Inmobiliaria Colonial a Colonial SFL, en un intento de conservar tanto la marca francesa como la española.
Cabe destacar que el principal accionista de Colonial es el fondo soberano de Catar, QIA, con el 19%, seguido de Carlos Fernández González que controlaba el 14,8% del capital. A Fernández, empresario mexicano de ascendencia leonesa, se le considera como una de las fortunas más pujantes de la Bolsa española. Además de Colonial, cuenta con participaciones en PRISA y Santander. Aunque con la entrada de Criteria controlando el 17%, a Fernández se le acababa su posición como segundo mayor accionista, lugar que ahora ocupa Criteria.
En el accionariado de Colonial también encontramos a la familia Puig, dueños de la famosa perfumería, con el 7,3%. Le sigue Águila, grupo inversor del colombiano Alejandro Santo Domingo, que tiene el 7,09%. Credit Agricole y DIC Holding suman algo más del 8,6% del capital mientras que BlackRock y Corporación Financiera Alba controlan un 3,9% un 3,016% respectivamente.









