Todas son menores, todas han sido explotadas sexualmente, pero da la sensación de que dependiendo dónde sufran las víctimas tales infiernos tiene más repercusión o menos -o directamente se guarda silencio- por parte de los líderes políticos.

Véase, en las últimas semanas hemos asistido a la comparecencia de Mónica Oltra (Compromis) por los 175 abusos a menores recogidos en un informe del Sindic de Greuges en Valencia. La vicepresidenta -quien ha comparecido tras varias acusaciones por silenciar los hechos mientras las víctimas estaban bajo la tutela de la Consellería de Igualdad, que dependía de la Generalitat- confiesa que pecó de ingenuidad al respecto y que lo desconocía. 

Ahora, Vox ha acusado a Oltra de un delito de prostitución de menores ante la Fiscalía de Valencia. Mientras, a su compañero de partido Joan Baldoví, le parece incorrecto que en Madrid, habiendo también casos de explotación sexual a menores se pida calma para investigarlos, mientras en otras partes se hace "la guerra más indecente que yo he visto contra una persona", porque -resalta Baldoví- Oltra ha dado la cara ocho veces ante los medios por este asunto. 

oltra

También en Baleares, seguimos las distintas informaciones sobre los menores explotados sexualmente en Baleares, comunidad presidida por la socialista Francina Armengol, quien, en resumen, miraba para otro lado, aduciendo que se trata de un "problema gravísimo"... pero es responsabilidad del Consell de la isla.

En el caso de la Comunidad de Madrid, presidida por Isabel Díaz Ayuso (PP), la líder de Más Madrid, Mónica García graba un vídeo en el que le pide responsabilidades y su partido anuncia una reprobación a la Consejera de Familia, Concepción Dancausa, por el caso de la red de menores explotadas sexualmente en la región.