Irene Montero está decidida a que los niños de hasta 6 años sean instruidos en educación 'afectivo-sexual'. En Hispanidad explicábamos uno de los objetivos clave para la ministra de Igualdad en materia de Educación: Montero quiere instruir a los niños de Primaria en «relaciones sexuales, erotismo, placer y genitales». Es decir, lo que Santiago Abascal calificó como corrupción de menores. Y que en Hispanidad hemos calificado como lavado de cerebro a los más pequeños. 

IRENE EDUCACIÓN AFECTIVA

Pues bien, según explica ABC, la ministra de Igualdad acaba de adjudicar un contrato para impartir 24 talleres piloto de ‘sexoafectividad’ en otros tantos colegios españoles, entre niños de Infantil y Primaria. Y todo esto se produce antes de que haya conseguido que su ley orgánica ( la del aborto), que incluye expresamente estos contenidos educativos como obligatorios para niños de menos de 6 años de edad, entre en vigor. 

El objeto de este contrato describe nítidamente el objetivo: «Impartición de 24 talleres piloto de educación afectivo-sexual destinados a alumnado de educación Infantil y Primaria, en centros educativos sostenidos con fondos públicos» (sic). En la base de datos de contratos oficiales no se ha publicado la documentación de detalle sobre las características de estos talleres ni sobre los centros en los que se van a impartir. A través del Instituto de las Mujeres, el Ministerio ha adjudicado este contrato a la ‘Asociación Sexducación Catalunya’ por 14.640 euros, sin IVA.

Esta nueva maniobra legislativa aprovechando la tramitación abierta de la norma del aborto aún no se ha sustanciado –se tiene que debatir y votar en las Cortes–, pero Irene Montero ya va a poner en práctica sus tesis de instrucción sexual en aulas infantiles mediante la fórmula de los ‘talleres piloto’.

Ya en abril de este año, el Ministerio de Igualdad planteó a Educación que el nuevo currículo de Primaria -que recoge los contenidos que deben aprender los alumnos de entre seis y 12 años- incluyese abundantes referencias a la educación afectivo-sexual, que fueron rechazadas. Así se recoge en las aportaciones al real decreto que fueron remitidas por el departamento de Irene Montero y a las que tuvo acceso OKDIARIO. Entre esos contenidos, se incluían múltiples menciones a la «educación sexual integral», que debía recorrer de forma transversal todo el currículo, así como instar a los alumnos a «interiorizar su sexualidad de manera integral, contemplando las peculiaridades de su cuerpo y sus cambios».

sexo obsesión

En el área de Conocimiento del Medio, Igualdad pretendía introducir un nuevo apartado para instruir en el «reconocimiento de diferentes tipos de gónadas y genitales de cuerpos gestantes y no gestantes», así como «el acceso al propio cuerpo». Educación lo rechazó argumentando que la aportación no introducía «una mejora sustancial» y «podría desvirtuar el sentido de los saberes».

Asimismo, el Ministerio de Montero instó a incluir una nueva «competencia» en la polémica asignatura de Valores Cívicos y Éticos consistente en «desarrollar una sexualidad sana, relacionándose con su propio cuerpo sin culpa identificando aquello que le hace sentir bien y mal». Entre sus contenidos, se pretendía instruir a los menores sobre «los aspectos cognitivos, emocionales, físicos y sociales de la sexualidad», desarrollando «relaciones sexuales respetuosas».

En la misma asignatura, Montero proponía añadir como «saberes básicos» los «tipos» de cuerpo, como «cis, trans, intersex, con diferentes anatomías, pigmentación, capacidades» y «los cuerpos con posibilidad o no de gestar». También se manifestó el «rechazo hacia los estereotipos de género en juegos, vestimentas y roles» y la necesidad de enseñar en «diferentes orientaciones e identidades sexuales».

En Lengua y Literatura, se reclamaba poner a disposición del alumno a través de la biblioteca del aula libros sobre «educación sexual integral», «diversidades familiares, de modelos de convivencia y sexuales». Educación explicó que la «educación literaria debe hacerse sobre textos literarios».

Por algo, en diciembre de 2021 el ministerio de Igualdad dejó clara su intención de que los niños aprendan cuanto antes contenidos de educación sexual para que sean quienes quieran «sin miedo, sin culpa y sin ningún tipo de discriminación». Y es que Irene practica con el ejemplo, educa a sus hijos en la libertad tal como explicaba en una entrevista concedida en 2020 a Vanityfair: “la maternidad me ha enseñado a ser más tolerante con el deseo de los otros”. Y por eso, sus dos hijos mayores -que tienen 2 años- eligen ya, ellos mismos, una camiseta para vestir de las tres que su madre les ofrece cada día por la mañana.¡Qué personalidad! Y más recientemente, Montero publicó una fotografía con sus tres pequeños, en la que uno de sus dos hijos llevaba una falda