La situación en Haití es de absoluto caos, según relatan los religiosos y cooperantes españoles atrapados en la anarquía y la miseria. Su capital, Puerto Príncipe, ha quedado prácticamente aislada por las tropas del comandante Guy Philippe, que han cortado los accesos al aeropuerto internacional y las carreteras de acceso a la ciudad. La oposición exige al presidente Jean Bertrand Aristide su renuncia del cargo y anuncian también la entrada en Puerto Príncipe el próximo domingo.  

Así las cosas, Estados Unidos sigue propugnando un acuerdo antes del envío de tropas, mientras que Francia parece abandonar a Aristide. Por otra parte, los cooperantes españoles en la isla consideran improbable la entrada de las tropas norteamericanas porque entienden que la población digeriría mal esta "invasión". Además, los norteamericanos podrían esperar a que se produjera la intervención francesa para enviar a sus tropas de pacificación. De esta forma, Haití sería un Iraq al revés y Francia perdería su legitimidad en la crítica a Estados Unidos. Mientras tanto, el país sobrevive en el caos y la violencia, y Naciones Unidas mira para otro lado. ¿Para qué sirven los cascos azules?