La de este viernes fue la última Junta de Accionistas del ‘socialista’ Manuel Azuaga como presidente de Unicaja. Efectivamente, don Manuel se confirmó como uno de los empresarios preferidos de la izquierda cuando la entonces ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, le fichó para presidir la empresa pública AENA, en 2004. Cuatro años después regresó a Unicaja -entonces era caja de ahorros-, donde fue nombrado director general (año 2010) gracias a los votos de los vocales del PSOE. Los del PP se abstuvieron.

La próxima Junta de Unicaja la presidirá Pepe Sevilla, presente también hoy en la mesa pero como mero consejero independiente. Es decir, el discurso de Azuaga (insistimos, un ‘socialista’ de lo más moderado) tenía un interés especial.

Y no defraudó, porque aprovechó la ocasión para decir lo que muchos presidentes del Ibex no se han atrevido a decir hasta ahora: que el crecimiento de la economía española tiene matices importantes y no es un crecimiento sano. Vamos con Azuaga:

“Por una parte, la economía española ha crecido más que los países de su entorno, pero su punto de partida era inferior. De hecho, aún no ha alcanzado su nivel potencial”, afirmó.

Luego habló del paro. Yolanda, escucha: “Por otra parte, la mejora del empleo no evita que nuestra tasa de paro siga siendo muy elevada y existen dudas sobre la adecuación de su cómputo, especialmente con la presencia de los trabajadores fijos discontinuos”.

Para terminar, lo más importante: “Es destacable que el impulso de la demanda interna se debe esencialmente al gasto público corriente, que no implica avances en la mejora de productividad a largo plazo y cuyo desequilibrio habrá que corregir en breve conforme la Unión Económica Europea reponga los requisitos de cumplimiento obligado”, sentenció. ¡Bien por Azuaga! Esperemos que cunda el ejemplo entre los directivos y banqueros del Ibex.

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En el turno de intervenciones, tanto el representante del sindicato Suma-t, Rafael Óscar Morales, como la de CCOO, Maribel Casquet, agradecieron a Azuaga su labor al frente de la entidad, especialmente durante los meses más convulsos tras la fusión con Liberbank, calificado por otro accionista -asturiano-, como el “peor banco posible”.

Nadie preguntó por una posible fusión, ni con Sabadell ni con nadie. De hecho, en su intervención, el consejero delegado, Isidro Rubiales, afirmó que “la entidad ha iniciado una nueva etapa que ha de estar articulada en la continuidad y en la protección de los valores y la cultura de Unicaja”. El objetivo, de momento y con Pepe Sevilla como presidente, es seguir en solitario. Por cierto, el quorum de la Junta fue del 85,67%, muy elevado respecto a lo que suele ser habitual, incluso teniendo en cuenta que el 30,2% del capital está en manos de Fundación Bancaria Unicaja.