Mucho presumir de Gemini y del resumencito de las búsquedas, pero el motor de Alphabet, matriz de Google, sigue siendo la publicidad en internet, publi que, no nos cansaremos de denunciar, le ha robado a la prensa, ante el silencio de los grandes editores españoles, que parecen sufrir el síndrome de Estocolmo.
Así lo muestran las cuentas de 2025, presentadas en la tarde del miércoles. Del total de los ingresos, que alcanzaron los 402.800 millones de dólares, un 15% más que el año anterior, el 72,3% los aportó el negocio publicitario, tanto del buscador como de YouTube. El beneficio neto alcanzó los 132.170 millones, un 32% superior.
Durante el cuarto trimestre -en el que más se fijan los analistas y que nos sirve de referencia para el resto del año-, los ingresos totales alcanzaron los 113.828 millones de dólares, de los que 82.300 millones los aportó la publicidad. Concretamente, la publi del buscador aportó 63.070 millones, un 17% más gracias a la integración de la IA en las búsquedas, mientras que los anuncios en YouTube aportaron 11.380 millones, un 9% más.
La publicidad sigue siendo el motor de Google, está claro, aunque la IA y la nube ya se notan en las cuentas, si bien la IA no es un negocio concreto, sino que influye en todas las áreas de la compañía. Y una de las beneficiadas fue la nube, que en cuarto trimestre ingresó 17.660 millones de dólares, un 48% más que en el mismo periodo de 2024.










