El domingo se conmemora la Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo, la festividad del Corpus, que nos recuerda que todo en la vida tiene un sentido.
La gran tribulación: aviso, milagro, castigo. Los que no han perseverado en la humildad no podrán convertirse en un momento. Preparad vuestras almas para el Aviso… ¡ahora!