Renault sonríe este jueves en bolsa después de que Nissan haya mejorado sus previsiones y ahora espere unas pérdidas menores en el presente año fiscal que cerrará el próximo marzo, frente a las del anterior ejercicio. Y es que la cotización del primero sube más de un 2% y lo celebra mucho más que la del segundo, que sólo ha ascendido un 0.46%.

Recuerden que el fabricante automovilístico francés controla el 36% del capital del grupo japonés (incluido un 18,7% depositado en un fideicomiso pendiente de desinversión), pero sus derechos de voto están limitados al 15%. Por tanto, lo que pase a Nissan influye en el primero, como se pudo ver especialmente en el primer semestre del año pasado, pero ya no afecta a Mercedes-Benz, que se deshizo de su participación del 3,8% hace unos meses.

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Todo esto ocurre en un contexto que no es baladí: la crisis mundial que vive el sector del automóvil. Ahora Nissan ha mejorado sus previsiones y estima que cerrará su ejercicio con unos números rojos de unos 3.600 millones de euros, frente a los de 4.080 millones (al tipo actual del momento en el que los presentó), debido a los costes de reestructuración. Y es que el fabricante automovilístico ha tomado serias medidas desde hace meses: 9.000 despidos, a los que luego sumó otros 11.000, lo que afectó en total al 15% de su plantilla; cierres de siete plantas; rebaja del 40% en la producción; cambio de CEO; la venta de su sede central para quedarse como inquilino y la venta de su planta de Sudáfrica al grupo automovilístico chino Chery (dueño de las marcas Omoda, Jaecoo y Lepas, entre otras). 

Nissan ha mejorado sus pronósticos, tras dar a conocer los resultados de los nueve primeros meses (abril a diciembre) de su presente ejercicio fiscal. En dicho periodo, ha visto disminuir su facturación un 6,2%, a unos 47.240 millones; y en gran parte, se ha debido a unas ventas de 2,26 millones de vehículos (-5,8%) al caer en todos sus mercados, excepto en Norteamérica (+1%). “En EEUU, nuestro enfoque en los minoristas y en reducir la dependencia de la flota ha ayudado a mantener nuestro desempeño (de ventas), incluso aunque en Japón y Europa se muestre débil”, ha destacado el presidente y CEO de Nissan, el mexicano Iván Espinosa. Por su parte, las pérdidas operativas se han situado en 55,6 millones, y Espinosa ha destacado el beneficio operativo de 96,3 millones obtenido entre octubre y diciembre por “reducciones de costes disciplinadas”; y las pérdidas netas en los nueve meses han sido de 1.376 millones.

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Espinosa se ha mostrado convencido de que “Nissan se encuentra en la senda correcta hacia la recuperación. Nos mantenemos firmemente comprometidos con la disciplina financiera, mientras aceleramos la introducción de productos y tecnologías innovadoras, y estamos tomando las medidas necesarias de manera decisiva y constante para lograr una recuperación sostenida y avanzar hacia el siguiente capítulo de Nissan”. Habrá que esperar unos meses para ver si se cumplen las previsiones que ha mejorado y si de verdad avanza en su recuperación... o no. Además, recuerden que hace un año, los aranceles anunciados por Donald Trump paralizaron proyectos de fusiones, como la de los grupos automovilísticos japoneses Nissan y Honda.