En Iberdrola ha surgido alguna que otra chispa en los últimos once días por los cambios en su organigrama con los nombramientos de diversos directores adjuntos que reflejan cómo se van dando pasos en clave de sucesión en todos los departamentos. Lo más llamativo ha sido el poder omnímodo que, por el momento, ha conseguido David Mesonero, uno de los yernos de Ignacio S. Galán, porque ahora se ha convertido en director financiero adjunto, por lo que también tendrá mando en Control, y al mismo tiempo, se mantiene como director de Desarrollo Corporativo. Y recuerden que la dirección financiera es un puesto fundamental en cualquier empresa, y mucho más, en una energética. 

Relacionado

A ver cuánto dura con tanto poder… todo depende de que Galán no se enfade con su yerno ni con su hija mayor y esposa de Mesonero, Inmaculada Sánchez-Galán y García-Tabernero. Pero sorprende el fulgurante ascenso de este financiero y más tras el ridículo y el fracaso en el asalto al Real Madrid, donde Galán no le dejó formar parte de la candidatura de Enrique Riquelme (la orden fue muy directa: “Para perder, no”) y sólo le dio permiso para formar parte de la Junta Directiva en el caso de obtener la victoria y derrotar a Florentino Pérez. Por ahora, Galán deberá esperar para esto último también en el club blanco, pero sí que contribuyó a la campaña de Riquelme con financiación en los medios y tras la derrota, intensificó la campaña informativa.

Relacionado

Mesonero es un financiero salmantino que ha cumplido o cumplirá 46 años en 2026. Su trayectoria profesional empezó en el Banco Espirito Santo como analista, luego pasó a consultor en Oliver Wyman durante tres años y de ahí, saltó a la órbita de la eléctrica con sede en Bilbao como subdirector de Desarrollo Empresarial de la filial Iberdrola Renewable Energy Services entre 2007 y febrero de 2010, cuando se marchó a Gamesa. Allí trabajó durante algo más de una década: primero como director de Desarrollo Corporativo y de Estrategia, luego como jefe de la integración con la alemana Siemens Wind Power (dando lugar a Siemens Gamesa, que fue dejando de ser española y pasando a ser totalmente alemana, formando parte de Siemens Energy, la división energética del gigante industrial alemán que pasó a cotizar de forma independiente), y después como director financiero hasta abril de 2020.

En ese momento, volvió a Iberdrola como subdirector general de Desarrollo Corporativo, siendo número dos de Pedro Azagra, hasta julio de 2021, cuando se fue para ser director financiero de PRISA durante 13 meses, al tiempo que se mantuvo como consejero de las filiales de la eléctrica Iberdrola Renovables y en la estadounidense Avangrid Renewables. Y en julio de 2022, Mesonero regresó a Iberdrola como director global de Desarrollo Corporativo, Alianzas Estratégicas, y Fusiones y Adquisiciones, cargo que a día de hoy sigue ocupando, según su perfil de LinkedIn, en el que aún no ha añadido que recientemente se ha convertido en director adjunto del director financiero, o sea, número dos del director financiero, José Sainz Armada, y su posible sucesor, porque el Duque de Rivas cumplirá 67 años el próximo julio y esa edad se considera como límite entre la alta dirección en muchas empresas, aunque en Iberdrola eso no afecta a todos por igual: Galán tiene 75 años, cumplirá 76 años el próximo septiembre, y se mantiene como presidente ejecutivo.

Relacionado

Al currículum profesional de Mesonero se añade el familiar: entró en la familia Galán en julio de 2010, cuando se casó con Inmaculada, con la que tiene tres hijos. No es baladí el poder, ahora omnípodo, del yerno porque el puesto de director Desarrollo Corporativo es importantísimo en Iberdrola y más cuando ahora el problema de Galán es que se ha quedado sin mercado y se pregunta qué hacer: en renovables lo ha dado todo en eólica y fotovoltaica, y para seguir creciendo puso sus ojos en la eólica marina, pero ha recibido una bofetada en EEUU que le hace ser más precavido; en España no puede crecer más en renovables y lo hace en otros países (Australia, Italia…), en baterías prefiere que otro invierta y entrar sólo cuando el desarrollo esté más avanzado, opta por mantener las nucleares pero no por hacer nuevas, y ahora le está dando por las redes aunque no está claro su margen… y al final, le tocará comprar no en Reino Unido ni EEUU ni Brasil, sino en geografías que no le gustan tanto y no será fácil. Además, mira hacia las telecos

Ahora, a la relevancia del cargo de director de Desarrollo Corporativo, Mesonero suma el de adjunto al director financiero, como número dos de Sáinz Armada, y por tanto, con mando sobre las áreas de: Control (que tiene al frente a Daniel Alcaín y como adjunto se ha elegido a Charles Langan, pero antes no estaba dentro del departamento financiero y ahora sí, y se encarga de dedir si hay mucho apalancamiento y se pueden hacer las inversiones y otras medidas o no), Desarrollo Corporativo (donde se ha nombrado a Miguel Gallardo como adjunto a Mesonero), Relación con Inversores (que dirige Ignacio Cuenca, al que le queda algún año para jubilarse), Análisis Financiero y Gestión Capital, Global Business Services, Financiación y Tesorería, y Sostenibilidad Corporativa. Por tanto, el poder de Mesonero es ahora aún mayor del que tenía desde julio de 2022 y además, hay un detalle no menor: Pedro Azagra se convirtió, sorprendentemente, en CEO de Iberdrola hace un año, compañía a la que se incorporó en 1997 y en la que había sido director de Estrategia, director de Desarrollo Corporativo, director de Desarrollo, subdirector financiero y CEO de la filial estadounidense (Avangrid),... pero no se lleva bien con José Sainz Armada, mientras que Mesonero sí se lleva bien con el controvertido Azagra

Relacionado

Del mando directo de Galán no sólo depende el CEO (Azagra), el director financiero (Sainz Armada) y la secretaría general (liderada por Santiago Martínez Garrido y ahora con Gerardo Codes como número dos), sino también los responsables de Auditoría Interna (Sonsoles Rubio), Cumplimiento (Dolores Herrera) y Gabinete y dirección corporativa (Juan Pardo de Santayana). Este último procede de una familia de militares, es buena persona, habla varios idiomas y es especialista en el ámbito internacional y se le da bien dialogar (así se vio en la venta de activos en México, por ejemplo), además, es experto en la ciencia obtusa y difícil de soportar a Galán... siendo uno de sus jefes de gabinete más duraderos.

Eso sí, sorprende el fulgurante ascenso del yerno de Galán y más cuando su hijo mayor, el financiero Ignacio Sánchez-Galán y García-Tabernero, no asciende nada: se mantiene como director de Compras y Servicios Globales desde abril de 2022, dependiendo de Asís Canales en primera instancia y del CEO, Azagra, en última instancia. El hijo mayor de Galán entró en la eléctrica en diciembre de 2013, tras trabajar en Antolin, Deloitte y Berge Marítima. En el entretanto, Galán insiste en crear su propia dinastía familiar en la eléctrica, pero para la sucesión prefiere a su hijo pequeño, el ingeniero Pablo, que aún es demasiado joven (tiene 28 años) y se incorporó a Iberdrola el pasado septiembre, en concreto, a Iberdrola | bp pulse, la sociedad conjunta que tiene con la petrolera británica BP. Y dado esto último, Galán está dispuesto a seguir otros cinco años más como presidente

Relacionado