Deoleo y Naturgy son las dos desinversiones que quiere hacer el fondo de inversión CVC, que está liderado en España por Javier de Jaime, y espera lograrlo más pronto que tarde. Eso sí, no a cualquier precio, sino monetizando su inversión y obteniendo plusvalías, por supuesto.
En el caso del productor de aceite de oliva (dueño de Carbonell, Hojiblanca, Koipe, Bertolli y Carapelli, entre otras marcas), los fondos CVC y Alchemy han contratado al banco de negocios estadounidense William Blair como asesor financiero para explorar todas las alternativas, incluida su venta, según avanza Expansión. Cabe recordar que los fondos suelen tener un horizonte de inversión de unos cinco años en las empresas. CVC entró en Deoleo en 2014, cuando compró el 30% a Bankia y Banco Mare Nostrum (este fue absorbido por Bankia en 2018 y este último vivió lo mismo en su fusión con CaixaBank en 2021) por 113 millones de euros,... y lleva tiempo queriendo irse, pero no a cualquier precio, y hasta ahora, se ha ido consolando con la mejora de los resultados y de la cotización, así como con la entrada del grupo emiratí Multiply en Tendam (dueño de Cortefiel y otras marcas textiles), que pasó a tomar el control al hacerse con el 67,91% del capital el pasado verano.
Recuerden que, tras un proceso de reestructuración en 2020, se creó la sociedad Deoleo Global, que está controlada por Deoleo Holding y tiene como accionistas con un 51% a la antigua Deoleo (donde CVC posee el 56,961% y Juan Ramón Guillén Prieto, presidente de Acesur, un 5,072%) y el 49% restante es de Deoleo Financial (donde figura el fondo Alchemy). Ahora los fondos CVC y Alchemy quieren monetizar su inversión. Y más aprovechando que los resultados de 2025 pueden ser una buena carta de presentación: el volumen de ventas subió un 11%, aunque la cifra de facturación se ajustó a 821 millones de euros en un contexto de normalización de precios y donde se trasladó la bajada de costes de la materia prima al consumidor; el resultado bruto de explotación (ebitda) se disparó un 50%, a 50 millones; y el resultado neto dejó las pérdidas y registró un beneficio de 20 millones. Además, cabe referir que la cotización de Deoleo acumula una revalorización del 84% en el último año, del 75% en lo que va de 2026 y de casi un 12% en los últimos cinco días, lo que ha contribuido a elevar la capitalización bursátil por encima de los 165 millones.
Si CVC y Alchemy no logran la venta de Deoleo, podrían optar por refinanciarse de nuevo, elevando la deuda, eso sí,... y pagando un dividendo extraordinario. Una deuda que superaba los 550 millones antes de la reestructuración efectuada en 2020 y que se quedó en 86 millones tras la refinanciación acordada con BlackRock y JP Morgan el año pasado. Y otra opción sería refinanciar la compañía de aceite de oliva con la banca tradicional para abaratar la deuda, pero eso no incluiría un dividendo extraordinario para los accionistas (entre los que destacan CVC y Alchemy).
De cara a posibles compradores, cabe referir que meses atrás se rumoreó el interés de Dcoop -una cooperativa agroalimentaria española que agrupa a 75.000 agricultores y ganaderos-, pero se desquitó elevando su apuesta por la diversificación al entrar en el negocio del zumo de naranja con la adquisición de Zumosol. Y, salvo sorpresas, no se espera que el Estado español (a través de la SEPI) apueste por entrar en una empresa que es estratégica por su producto (el aceite de oliva) porque, tristemente, tampoco lo hizo en 2014 y dejó que pasará a manos del fondo CVC, eso sí, puso menos reparos a comprar el 10% de Telefónica...
En paralelo, el fondo CVC busca salir de Naturgy, siguiendo los pasos de otro fondo (BlackRock, al comerse GIP y sus participaciones el 1 de octubre de 2024). En el caso de la energética que dirige Francisco Reynés y tiene como primer accionista a Criteria Caixa, el fondo que representa Javier de Jaime entró en 2018 al comprar, junto a Corporación Financiera Alba (el vehículo de inversión de los March), la participación del 20% que tenía Repsol por 3.800 millones. Hace meses, Naturgy lanzó una auto-OPA por hasta el 10% del capital a un precio de 26,5 euros por acción, con el objetivo de elevar el capital flotante (free float) al 18,7%, aumentando la liquidez del valor… y así volver a los índices MSCI (uno de los principales índices bursátiles internacionales)... y una vez logrado, GIP/BlackRock comenzó a decir adiós. Primero, lo hizo vendiendo un 7,1% de su participación en la energética por 1.703 millones, y el pasado 2 de marzo, procedió a una segunda colocación acelerada entre inversores institucionales del 11,4% que le quedaba por 2.791 millones. Tras estos movimientos, se preveía que podría hacer alguna desinversión el fondo CVC, pero hasta ahora no se ha producido ninguna venta de acciones, aunque sí se ha roto el pacto de socios que tenía con los March (a través de la sociedad Rioja): el fondo ha pasado a controlar individualmente una participación del 13,8% y los March, que son más proclives a quedarse en Naturgy, una del 5%.
En el entretanto, con la marcha de GIP/BlackRock, Criteria ha aprovechado para elevar su participación al 28,5% y ha llegado a un pacto entre caballeros con el incordiante fondo australiano IFM (dueño del 15,5% de Naturgy) al concederle un tercer consejero. En la última Junta de Accionistas se renovó a Reynés hasta 2030 y se apostó por reforzar la relación con Argelia y Sonatrach (proveedor de gas y accionista al contar con una participación del 4,1%)