Una pancarta no refleja profundos pensamientos pero puede reflejar sentimientos profundos. La de la foto es exactamente eso. Juventud sin miedo… sí y sin curro, sin casa y sin pensión. Con los sentimientos hay que ser cautos porque pueden convertirse en convicciones.
El mejor resumen de las tres generaciones de la democracia que han llenado la democracia nacida desde la muerte de Franco es este: hemos pasado de una generación que buscaba, y solía conseguir, vivienda en propiedad a una segunda, sus hijos, que se conformaba con un piso en alquiler. Ahora, con el Sanchismo, llega la tercera generación de la democracia, la del Sanchismo, que busca una habitación junto a otros extraños, que ha renunciado a formar una familia y que tiene menos esperanza que un caramelo a la puerta de un colegio.
Así que el joven de hoy no elige su futuro, lo que elige es entre decidir sacrificarse por el bien común o pensar en sí mismo y a la generalidad… que le vayan dando. A lo mejor, ese es el problema de 2025… aunque la economía va como un cohete, asegura Pedro Sánchez.
En cualquier caso, ¡Cuidado PSOE, cuidado PP, los jóvenes se están dando cuenta! Y lo peor: ¡podrían dejar de votaros! Feijóo, ándate con cuidado. Pedro, deja de preguntarte por qué los jóvenes se han vuelto reaccionarios. A lo mejor es que están hartos de ti y del otro. Las próximas elecciones pueden ser terribles.










