- Las acciones llegan a perder un tercio de su valor tras el peligroso precedente del Popular.
- Y no hay un comprador, después del paso del Santander, y Caixabank, que lo quería, está pendiente de BPI.
- Las compras por los principales accionistas, consejeros y directivos no frenan el desplome.
- Y a eso se une otra presión, como el Popular: la de las posiciones bajistas en contra del valor.
- La entidad quita hierro: no hay fuga de depósitos ni el miedo afecta al funcionamiento de las sucursales.
Confidencial
Pánico en Liberbank. De nada sirven los gestos de los Masaveu o Menéndez
09/06/17 16:45
La Resistencia
por Javier Paredes, catedrático emérito de Historia Contemporánea
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(El Papa Francisco) sabe que le queda poco tiempo y ha de morir en manos de los salteadores…
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