El fiscal, Eduardo Cabaleiro, intentó que el representante de la persona jurídica BBVA respondiera, al menos, a preguntas de procedimiento: no obtuvo el menor éxito. La sorpresa surgía a primeras horas de la mañana del miércoles 26 en la Audiencia Nacional, juzgado número 6, con Manuel García-Castellón al mando. El representante de la persona jurídica BBVA, imputada en el caso Villarejo, aseguraba que se acogía a su derecho a no declarar. Hombre, tiene derecho, pero estamos hablando del segundo banco del país, no de un robaperas de Villaverde Bajo, y del caso Villarejo, no de un hurto callejero. Si la persona jurídica del BBVA, que ya ha sufrido bastante pena de telediario, pasa a juicio oral, podría desfilar por la Audiencia todo el Consejo del banco. Eso por no hablar de la posible condena por delitos que conllevan años de prisión. Por ejemplo, el de interceptación de comunicaciones. 

En BBVA justifican el desplante: el caso Villarejo, y la pena de telediario consiguiente, ya está descontado. La verdad es que la Bolsa ni se ha enterado

Por eso extraña, en otro alarde del despacho Garrigues y cuando todo parecía indicar que la entidad quedaría libre de cargos, que el presidente del BBVA, Carlos Torres, se permitiera encabronar de nuevo al juez y al fiscal, Eduardo Cabaleiro. Este último incluso intentó lo antedicho: que aceptara preguntas de procedimiento. Ni eso, el representante del BBVA también se negó. 

Y eso que parecía que la instrucción del caso Villarejo-BBVA estaba cerrada. Ahora queda FG, que declara en pocos días

Ahora sólo queda que declare FG, previsto para el próximo día 2 y que se ha retrasado hasta el mes de diciembre, lo cual da pábulo, cuando menos, a la sospecha. ¿Qué ocurrirá si el expresidente mantiene que la estructura de la entidad colaboró en los encargos al señor Villarejo?