Desde el Foro Económico Mundial que se está celebrando en Davos (Suiza), el millonario Elon Musk se ha permitido decir que se debe llenar la España vaciada de placas solares para generar la luz que Europa necesita. Algo que, sin duda, no es del agrado de los habitantes de dichas zonas, porque en los últimos años ha crecido el rechazo social. Sin embargo, Musk se equivoca al apostar tanto por la solar y olvidar el gran papel de la nuclear tanto en nuestro país (donde es la segunda fuente de generación eléctrica) como el renacimiento que está viviendo en el viejo continente.

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El millonario CEO de Tesla, así como dueño de SpaceX y la red social X (antes Twitter), parece que quiere tocar todos los palos: ahora le ha dado por el de la energía, tras su polémica con Ryanair. Y es que no ha tenido reparos en defender que haya territorios volcados íntegramente en producir energía solar, en una entrevista con Larry Fink, CEO de BlackRock, en Davos. Por ejemplo, Musk ha señalado que se puede hacer en “una pequeña esquina de Utah, Nevada o Nuevo México. Es un porcentaje muy pequeño del área de Estados Unidos para generar toda la electricidad que consume el país. Y lo mismo es cierto, de hecho, para Europa. Podrías tomar áreas despobladas de, digamos, España y Sicilia, y generar toda la energía eléctrica que necesitas”.

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Sin embargo, Musk no tiene en cuenta que la energía solar es intermitente, como la eólica, y que su instalación ocupa gran cantidad de terreno. De hecho, las placas solares ya ocupan más de 14.500 kilómetros en todo el mundo, según los últimos datos de la asociación Global Renewables Watch (GRW), con China, EEUU, India y España en los cuatro primeros puestos. Claro que en nuestro país ya se ubican muchas plantas fotovoltaicas en zonas rurales, con cuatro de las seis más grandes situadas en Extremadura, según Redeia. Eso sí, nuestras cinco centrales nucleares generan el 20% de la electricidad en España ¡con sólo el 5% de la potencia instalada! Y, por tanto, ocupan menos superficie de terreno que fotovoltaica, eólica… y producen mucha más luz, de forma constante y estable, sin depender de factores meteorológicos, y también sin emitir CO2.

Mientras, el presidente de EEUU, Donald Trump, ha insultado a los que gobiernan España por permitir molinos de vientos (elementos que no le gustan nada… y así se ha visto en su intento de frenar la construcción de parques eólicos marinos… que no están respaldando los tribunales, y en las críticas que hizo a Reino Unido) que les compran a una China que no los usa. En esto último, el bocazas Trump se equivoca porque el gigante asiático es líder mundial en eólica, con una capacidad instalada de 441.895 megavatios (MW), casi tres veces más que EEUU.

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En paralelo, Trump ha elegido a la gran banca de inversión estadounidense para la futura salida a bolsa de SpaceX. Y desde Davos, también ha hablado de los robots humanoides Tesla Optimus, que ya hacen “tareas simples” en sus fábricas y realizarán labores “complejas” este año, y se venderán al público en 2027.

Además, Musk ha referido que cree en las posibilidades económicas y técnicas de la Inteligencia Artificial (IA) y está convencido de que podría crearse una IA tan inteligente como un ser humano para finales de año y no más tarde de 2027, y baraja que para 2030 o 2031 será “probable” que exista una IA que supere en razonamiento a toda la humanidad en su conjunto. Eso sí, cree que se debe ser muy “precavido” en cuestiones de robótica para evitar un futuro parecido al de las películas de ciencia ficción de la saga Terminator. Sin embargo, Musk debería tener en cuenta que la IA no crea nada, lo hace Dios

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Por cierto, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha tildado de “extravagancia total” la propuesta de Musk de llenar la España vaciada de placas solares y se ha puesto un tanto soberbia al subrayar que nuestro país “sabe claramente qué tiene que hacer” en materia de transición ecológica, ¿en serio? Pues quien lo diría cuando ella está dispuesta a prescindir de la energía nuclear (de hecho, sólo se abre a estudiar la prórroga de la central de Almaraz... y lo hará tras el informe del Consejo de Seguridad Nuclear), que no emite CO2 y contribuye a que la luz sea más barata, mientras que su cierre elevará el precio de la factura para consumidores e industrias y no estará garantizado el suministro. Aagesen ha destacado que se está aplicando “una agenda en un país que tiene sol, que tiene viento, que tiene capacidad tractora, pero sobre todo que tiene muy claro que es una transición ecológica y transición energética que tiene que poner al ciudadano en el centro, con una clara vocación de sostenibilidad y territorial y desde luego alejarse de cualquier interés particular”. Sin embargo, se equivoca porque transición ecológica y energética no es cargarse una energía como la nuclear que no emite CO2, que contribuye a la seguridad de suministro, que genera miles de empleos y que contribuye al desarrollo rural de muchos pueblos. 

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