• La actitud independentista del presidente de la Generalitat no está rompiendo España, está rompiendo CIU.
  • Todo para justificar que no acepta el techo de déficit impuesto por Montoro en el reciente Consejo de Política Fiscal y Financiera.
  • Es decir, que prorroga otra vez los Presupuestos catalanes hasta finales de año.
  • Y recurrirá el 1,58% de déficit ante los tribunales.
  • Amenaza con 'mejorar' los ingresos de Cataluña.
  • Mientras, Jordi Pujol intenta recuperar un acuerdo de convivencia con el resto de España. Considera que Mas se ha vuelto loco, lleva a Cataluña a un callejón sin salida y espanta la inversión.

Fue el Artur Mas (en la imagen) más ofensivo contra el "Estado español" quien compareció ante los medios en la mañana del martes 6, aniversario de la bomba atómica de Hiroshima, para lanzar sus diatribas contra el acuerdo-imposición del Consejo de Política Fiscal y Financiera, donde Montoro exigió a Cataluña un déficit máximo del 1,58%. Conste que, comparativamente, se trataba de un trato de favor a Cataluña, Valencia y Murcia sobre el resto de comunidades. La Generalitat ha dicho que llevará el acuerdo a los tribunales.

Pero las formas de Mas asustan más que el fondo de la cuestión. El presidente catalán recordaba el viejo chiste. "Oye, caraculo, ¿tienes el libro 'Cómo hacer amigos'". Reiteradamente acusó al Gobierno de mentir y le puso en berlina ante la Unión Europea: "No vayan a pensar en Bruselas que todos mentimos en el Estado español".

Unas palabras insultantes que, por otra parte, no casan con la actitud de la invocada Unión Europea, que, como su mismo nombre indica, busca la Unión de Europa -si bien de mala forma y por mal camino- no la ruptura de España ni de ningún otro país miembro.

Fue la versión más ofensiva de Artur Mas cada vez más independentista, un independentismo que está rompiendo, no a España, sino a CIU. Se está dando la curiosa circunstancia de que el secesionista Jordi Pujol entre en una vía de moderación mientras Artur Mas parece un militante de ERC.

Como ya adelantara Hispanidad, el expresidente de la Generalitat busca un acuerdo económico con Madrid mientras Mas sólo piensa en el referéndum independentista. Y es que hay dos tipos de nacionalismo en CIU: los identitarios, es decir, que buscan la independencia de Cataluña, un trabajo ímprobo, y quienes buscan un acuerdo económico con el Gobierno español.

Y es que Pujol teme que las empresas comiencen a huir de una Cataluña obsesionada con la independencia y un Gobierno autónomo permanentemente enfrentado a Madrid.

Y todo esto está llevando a una ruptura de CIU. Para Mas, ceder en la pasión secesionista significa darle votos a ERC. Para Pujol o Durán Lleida es esa obsesión independentista la que otorga sufragios a sus colegas de Gobierno. Lo que está claro es que la actitud de Artur Mas está rompiendo la coalición.

En el entretanto, Mas a lo suyo: llevará el acuerdo del Consejo de Política Fiscal y Financiera a los tribunales, además de amenazar con nuevos impuestos o tasas. Los presupuestos catalanes se prorrogan hasta finales de 2013 aunque propone presupuestos para 2014.

Miriam Prat

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