• Llevamos demasiado tiempo aceptando lo inaceptable.
  • Y confundiendo la novedad con la verdad y la ocurrencia con la originalidad.
Anna Gabriel (en la imagen), la chica de la CUP, representa, según los medios independentistas catalanes, la "pureza de los ideales". Al parecer, se trata de vivir en la tribu, pero consistiendo en tal ideal tribal en una cama redonda donde cinco señores y cinco señoras engendran, o abortan, hijos en común y en comuna. Y los educan de forma conjunta, naturalmente. Y el problema no es el arrejuntamiento colectivo. El problema es que haya periodistas que califiquen el suceso como... la pureza de los ideales. A Anna Gabriel yo creo que habría que hablar del ideal de la pureza. Pero llevamos mucho tiempo aceptando lo inaceptable. Por ejemplo, ese sublime espíritu chorra que confunde la novedad con la verdad y la ocurrencia con la originalidad. Pero lo grave es que llevamos demasiado tiempo aceptando lo inaceptable. Eulogio López eulogio@hispanidad.com