Las tropas iraquíes han conquistado Mosul. La sede del califato islámico Daesh, ha caído en manos de las tropas iraquíes. Y es que los musulmanes radicales siempre pierden las guerras en abierto. Ellos se dicen valientes por dos cuestiones: por los suicidas y por la resistencia feroz al ataque. Pues bien, suicidio es el homicidio más cobarde de todos, propio del fanático. Segundo lugar, la resistencia feroz, por ejemplo en Mosul, utilizaba a los civiles, sobre todo mujeres y niños, como escudos humanos. Otra cobardía. Así que los salvajes del Califato se vuelven al terrorismo, a esos cobardes que se esconden detrás de la sociedad civil, justo detrás de su vecino. Hispanidad redaccion@hispanidad.com