El Parlamento aprueba alargar otro mes el estado de alarma actual

 

El ministro de la Presidencia defiende su prolongación con Zapatero presente. Los controladores han presentado un compromiso por escrito a los grupos parlamentarios en el que renuncian a nuevos paros durante las fiestas.

En esta ocasión en presidente del Gobierno sólo ha rehuido la batalla (cuando vino el Papa a España simplemente huyó). Aunque se había anunciado que Ramón Jáuregui iba a presentar la petición al Congreso para prorrogar el estado de alarma por el viaje de Zapatero a Bruselas, por sorpresa ha acudido el presidente, pero ha dejado hablar al ministro de la Presidencia.

Antes de esa comparecencia, los controladores han dado un paso al frente y han presentado a los grupos parlamentarios un escrito, aprobado por el 90% de los controladores, en el que se comprometían a dar continuidad al servicio.

Pero el problema es cómo entiende cada una de las partes el asunto. Desde el primer momento, desde Fomento se ha hablado del conflicto con los controladores como un chantaje, y siempre han rechazado que sea un conflicto laboral. Los controladores, en cambio, hablan de un problema laboral que desde el Gobierno no se ha sabido solucionar. En el fondo, se quiere echar la culpa al otro y seguramente ambos tengan parte de culpa, y hasta algo de razón.

Jáuregui, en su intervención, ha solicitado la prórroga insistiendo en que el panorama vivido en el puente de la Inmaculada Concepción todavía puede repetirse y que, por lo tanto, hay que impedir que vuelva a suceder. Lo malo de eso es que si cada vez que desde el Gobierno no es posible solucionar algo se termina militarizando, algo va mal. Y los controladores se han comprometido a no realizar más paros, pero, ¿se puede uno fiar de ellos? A uno le entran dudas.

Mientras tanto, quienes tengan que volar en esas fechas se sentirán más tranquilos, pero todo parece indicar que el problema no se ha solucionado, sino que se ha pospuesto y por lo tanto, se está incubando y puede ser peor. Habrá que estar pendientes para ver cuándo explota.

Juan María Piñero

juanma@hispanidad.com