El gallego aún no ha digerido que ZP intentara echarle del banco utilizando a Sacyr

 

El BBVA pone en solfa la reforma de cajas de ahorros. Salgado y MAFO contra las cuerdas: tras Bankia, urge acelerar el proceso vía subastas o vía nacionalización. Y CIU aprovecha para exigir cajas catalanas.



El presidente del BBVA, Francisco González, no da puntada sin hilo. Quiere ser el vicepresidente económico de Mariano Rajoy y eso le lleva a hablar más en una semana de lo que ha hablado en el último lustro. Pero su locuacidad no sólo le sirve para su campaña de postulación sino para arreglar cuentas con el Gobierno Zapatero en general y, en particular, con el propio presidente y sus ministros de Industria, Miguel Sebastián, que fue quien intentó descabalgarle utilizando a Sacyr.Ahora, FG pone en solfa la llamada reforma de las cajas de ahorros. La verdad es que hay razones para hacerlo pero su actitud no ayuda mucho al prestigio de los bancos y la deuda españoles. El BBVA se ha negado a obedecer la 'sugerencia' del Banco de España y de la vicepresidencia económica, para que compraran acciones de Bankia. Ni un euro y el cabreo de Elena Salgado y Fernández Ordóñez es de los que hacen época.

No contento con ello, FG dispara contra todo el sector cajas: "Las OPV de las cajas no solucionarán sus problemas". Pues qué bien.

Ahora, el Gobierno, metido en una reforma financiera que jamás debió afrontar, se ve forzado a acelerar la barbaridad. A partir de ahí, sólo quedan dos caminos para solucionar asuntos como el de la CAM: o subasta o nacionalización. Y encima está el problema catalán de UNIM y Catalunya Caixa y el problema gallego de Novacaixagalicia, donde los gobiernos autonómicos de CIU y PP no están dispuestos a aceptar según qué cosas.

Especialmente tensa es la situación en Catalunya entre el FROB y Artur Mas. Recuerden que ahora las dos fusiones catalanas tendrán dos años, máximo 3, para buscar inversores que releven al FROB en el capital. Ahora bien, la Generalitat prefiere socios extranjeros o participar directamente en el accionariado. Es decir, cualquiera menos un español.

En cualquier caso, lo de FG demuestra que la venganza es un plato que se come frío. Lleva seis años enfriándose.

Miriam Prat

miriam@hispanidad.com