Se están luciendo ante la opinión pública los huelguistas de Telemadrid, sindicalistas de CCOO, UGT y demás, por la huelga que están llevando a cabo en este apreciado e importante medio de comunicación.
Es una sutil manera de castigar a la fiel audiencia de TM en sus derechos a la información y libre expresión.
Dado que la izquierda no logra doblegar la voluntad ciudadana al darles la espalda en las urnas, muestran su rabia e inquina, fastidiando, especialmente, a los madrileños. Cuando todo el mundo percibe que los sindicatos es el grupo político parasitario que actúa no en defensa de los intereses de los trabajadores y de los más afectados por la crisis, ellos a vivir de la mamandurria y a pedir más dinero y privilegios.
Quizá no piensan que el tiro les va a salir por la culata de sus desmedidas pretensiones y que la paciencia de Esperanza Aguirre puede tener un límite.
Mientras esta situación dure, los madrileños sabremos aguantar el tirón, pero no piensen que con estos gestos van a ganarse la benevolencia de los mismos, pues la memoria nos recordará el mal trato -sin una disculpa de los huelguistas- que nos están infligiendo a los sufridos madrileños.
Miguel Rivilla San Martín
MIRIV@ARRAKIS.ES