Sr. Director:

Me gustaría creer que el Gobierno balear defiende la vida, pero me da por pensar que nos dan una de cal y otra de arena.

 

Tengo conocimiento directo de que van a quitar la partida dedicada a los centros privados de aborto, pero ninguno de que vayan a destinar esos dineros a ayudar a las madres.

Realmente sería muy bueno que cundiera el ejemplo y más cuando existe mayoría del PP en casi toda España; eso es precisamente lo que me hace dudar de la bondad de esta medida. El PP balear no es más próvida o menos  abortista que otros gobiernos autonómicos con las mismas siglas, sino que ha encontrado algunos grupos guerreros dentro de la sociedad civil y le ha ido de perlas quitar esa partida.

"Así se callarán", seguro es lo que ha pensado, y lo que quieren es que todos digamos y proclamemos "lo buenos que son" porque no pagan algunos abortos y nos quedemos tranquilos pensando que ya hemos cumplido. Es una buena noticia por todos los que se van a salvar, pero seguiremos dando caña y no deberíamos dormir tranquilos hasta que todos sean salvados y ninguno ejecutado.

De lo contrario, admitamos que estamos impregnados de relativismo. Porque Josefa, no es como usted cuenta lo que ha pasado en el Parlamento Europeo. Decirle que de los 23 eurodiputados que tiene el PP en el PE, es verdad que todos votaron en contra del derecho al  aborto para erradicar el SIDA el pasado 1/12, pero le falta aclarar que han sido todos "los que se personaron en la votación", es decir, 12. Casualidades de la vida: 11 ¿estaban malos ese día? ¿Solo 206 votos en contra en el cómputo total, cuando el grupo de los populares en Europa es de 265, sin contar los que están más a la derecha que ellos?

¡Cuántas ausencias cómplices! Puede que Mayor Oreja sea muy buena persona, ya ni lo sé ni me importa, pero trabaja en y para un grupo que hay de todo…y mucho aborto. A mí personalmente me escandaliza. Por cierto, una de las que "no" se presentó a votar ese día fue la mallorquina Rosa Estarás.

Lo dicho, una de cal y otra de arena.

Rosalía Cortés Sastre