Talgo ha enderezado un poco el rumbo en sus resultados del primer semestre, no en bolsa, donde acumula una depreciación del 70% desde su debut el 9 de mayo de 2015. Sus ingresos han crecido y las pérdidas se han reducido algo más de la mitad, pero ojo, a su elevada deuda financiera neta, que ya supera la obtenida en el conjunto de 2025.

El fabricante de trenes tiene al Gobierno vasco y la SEPI en su capital, entre otros socios, y está presidido por el ingeniero José Antonio Jainaga (quien también está al frente de Sidenor), desde hace meses. En los últimos meses, ha logrado la paz con Renfe, vive un gran momento comercial en pedidos, aspira a entrar en la alta velocidad de Polonia y, además, ha nombrado como nuevo CEO al ingeniero Ricardo Chocarro.

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Vayamos a los resultados. Los ingresos semestrales han crecido un 39,1%, hasta 375,8 millones de euros, por el buen momento comercial que vive y que se refleja en la creciente actividad de fabricación, que seguirá avanzando conforme a la ejecución de proyectos y las nuevas adjudicaciones, y también se suman los servicios de mantenimiento. Entre enero y junio, ha recibido pedidos por valor de 2.149 millones, elevando el récord de su cartera de pedidos a 6.239 millones. Además, ha informado de que afronta oportunidades comerciales de 13.600 millones en los próximos dos años.

El resultado bruto de explotación (ebitda) ha pisado el acelerador, alcanzando los 31,7 millones y el margen ebitda se ha situado en el 8,4%, superando el porcentaje medio que se previa para el conjunto del año (en torno al 8%). Eso sí, sin extraordinarios, el ebitda habría sido de 34,9 millones y el margen estaría en el 9,3%.

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En resultado neto, Talgo ha recibido una alegría: sus pérdidas se han reducido un 59%, pasando de -65,8 millones a -27 millones. Una magnitud que sigue penalizada por los costes financieros (30,3 millones, frente a los 23 millones del primer semestre del año pasado), según han señalado los analistas del Banco Sabadell. Claro que la fuerte reducción de números rojos, así como las mejoras de ingresos y ebitda, y el buen momento comercial, han permitido a Talgo confirmar sus previsiones anuales y el cumplimiento de los objetivos.

Sin embargo, la deuda financiera neta sigue siendo elevada, pues se ha situado en 496,9 millones de euros y ya supera la del conjunto del año 2025 (393,7 millones) por la fuerte inversión en circulante (principalmente por el contrato con el operador ferroviario alemán Deutsche Bahn -del que ha empezado a hacer entregas-) y los pagos retenidos de Renfe, según han explicado los analistas del Banco Sabadell. Así, atendiendo a sus cálculos, el ratio de deuda sobre ebitda se quedaría por encima de las 7 veces, frente al objetivo de 5,5 veces que hay para el cierre de 2026. Es cierto que cuando presentó los resultados de 2025, el fabricante ferroviario ya advirtió que preveía que el endeudamiento se mantenga a un nivel elevado, en línea con el nivel de circulante invertido en los proyectos en curso. Pero ahora los citados analistas han preferido mantener cautela debido a las incertidumbres que pesan sobre la evolución del negocio y el elevado apalancamiento.

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En paralelo, conviene recordar que Talgo presentó los resultados al cierre del mercado el pasado martes 21, día en que su cotización subió un 1,30%. Sin embargo, este miércoles, su acción desciende un 0,37% y acumula una bajada del 11,65% en el último año y del 8,39% desde el pasado 1 de enero. Eso sí, esto es poca cosa dado que desde su début bursátil el 9 de mayo de 2015 a 9,25 euros ha perdido un 70% de su valor, que actualmente se sitúa en 2,73 euros.