En paralelo, al contexto de creciente corrupción sanchista, se va colocando cada vez más bajo lupa José Luis Rodríguez Zapatero... y va quedando más claro que intervino en el rescate de Plus Ultra, pues no sólo presionó a José Luis Ábalos sino que también se reunió con José Luis Escrivá y con la SEPI. A todo esto se suma que hablaba con el empresario Julio Martínez Martínez, nacido en Elda (Alicante) y uno de los clientes de la agencia de publicidad de sus hijas, usando teléfonos móviles prepago... que luego se destruían, como informa El Debate.
Desde el entorno del expresidente socialista se ha apuntado que solía quedar con el empresario, más conocido como “Julito”, para hacer running ¿y entonces, por qué usaban móviles prepago, sin conexión a Internet, y luego los destruían? De hecho, así lo hicieron cuando se reunieron, muy bien acompañados de escoltas, en una zona sin cobertura en el monte de El Pardo (Madrid) y después se fueron a desayunar juntos al restaurante El Torreón,... y todo esto ocurrió tres días antes de que Julio Martínez Martínez fuera detenido. ¿Casualidad? Por supuesto que no, y muchísimo menos si se recuerda al poeta, dramaturgo, filósofo e historiador alemán Friedrich Schiller, quien defendía que las casualidades no existen.
Claro que The Objective señala que la Guardia Civil y la Policía Nacional sospechan que existe una “explosión controlada” por parte de “las cloacas policiales vinculadas al expresidente del Gobierno” para “controlar la investigación” sobre la aerolínea vinculada al chavismo, y cortar el paso a las pesquisas de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil -que recientemente ha vivido un cambio en la cúpula con el nombramiento del coronel Pedro Merino para ocupar la vacante que dejó el coronel Rafael Yuste al ser ascendido-. Y al parecer, esa “explosión controlada” estaría liderada por el que fuera su director de seguridad en La Moncloa y actual responsable de seguridad en Huawei, el comisario Segundo Martínez, y por Francisco Pardo, director de la Policía Nacional y alguien muy vinculado al exministro socialista, José Bono.
Recuerden que el pasado jueves 11, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional registró la sede de Plus Ultra y detuvo al empresario “Julito”, así como al presidente de la aerolínea, Julio Martínez Sola, y al CEO, Roberto Roselli. Dos días después, los tres acudieron ante el juez (en concreto, ante el titular del Juzgado de Instrucción nº 13 de Madrid, que estaba de guardia) y fueron puestos en libertad provisional, pero se les impusieron medidas cautelares: la prohibición de salir del país, la retirada del pasaporte y la obligación de comparecer semanalmente en el juzgado. Tanto Martínez Sola como Roselli se acogieron a su derecho a no declarar, mientras que “Julito” confirmó los hechos que había declarado ante la Policía Nacional cuando fue detenido: que no tiene absolutamente nada que ver con la existencia de una presunta trama que se habría dedicado a blanquear fondos provenientes de Venezuela (como sostiene la Fiscalía Anticorrupción) y del rescate de 53 millones de euros que recibió la aerolínea. Al hilo de esto, resulta curioso que dicho empresario pasara a administrar nueve sociedades en los dos meses siguientes a que el Gobierno le concediera el rescate a Plus Ultra, es decir, en los dos que transcurrieron desde el 9 de marzo de 2021, como informa La Razón. Esas mercantiles son: Vio Analítica, Nez Asesores SL, Affita SL, Affita Capital SL, Agropecuaria Lucena, Mérida Capital, Rentas Emeritenses SL, Zenzap SL y Zeneb Timar SL. Actualmente, Martínez Martínez ocupa 36 cargos en una veintena de sociedades, como recoge el Registro Mercantil, y entre ellas, figura Análisis Relevante, que ofrece servicios de consultoría a Plus Ultra, y que factura 200.000 euros al año sin trabajadores, según Ok Diario.
La UDEF procedió al registro de la sede de la aerolínea por orden del Juzgado de Instrucción número 15 de Madrid. Se trata del mismo que hace unos años, con la jueza María de la Esperanza Collazos a la cabeza, abrió una investigación a 15 altos cargos del Gobierno por un presunto delito de malversación tras una denuncia de Manos Limpias... y la posterior personación como acusación particular de PP y Vox. A finales de julio de 2021, esta jueza ordenó suspender la entrega de los 34 millones que quedaban pendientes de dar a Plus Ultra y Cs llegó a pedir la cabeza de la entonces ministra de Hacienda y Función Pública, Marisu Montero. Sin embargo, unas semanas después, el magistrado sustituto de Collazos, Jaime Serret, desbloqueó la entrega de dicho dinero alegando que, por el momento, el impago era “un riesgo hipotético”, después las alegaciones efectuadas por la aerolínea y un escrito de la Fiscalía de Madrid. Más adelante, en enero de 2023, se archivó el caso del rescate de Plus Ultra. Claro que antes de dicho archivo, la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Madrid impidió a la jueza Collazos llamar a declarar como imputado al representante legal de la aerolínea porque el 25 de mayo de 2022 había transcurrido el plazo legalmente previsto para la instrucción de la causa sin que esta hubiera sido prorrogada, según informa El Periódico de Cataluña. De esta forma, destaca que un error judicial impidió a la jueza Collazos interrogar por el polémico rescate... al vicepresidente de la SEPI (y presidente interino entre octubre de 2019 y el 30 de marzo de 2021), Bartolomé Lora, y a los miembros del Consejo de Administración (entre los que estaban Sara Aagesen, Esperanza Casteleiro, Inés María Bardón Rafael, Ana de la Cueva, Raül Blanco, María Isabel Valldecabres y Carlos Moreno).
Finalmente, se acordó el sobreseimiento provisional y archivo de la causa... Claro que ahora todo se ha vuelto a reactivar porque la Fiscalía Anticorrupción interpuso una denuncia en la Audiencia Nacional, que fue rechazada por falta de competencia, y optó por dirigirse al juzgado que había abierto una causa por el polémico rescate de Plus Ultra en el pasado.
En paralelo, la UDEF sitúa a Martínez Martínez como el testaferro de Zapatero con varios negocios en Venezuela, una relación que empezó en 2012 y además, sospechan que el expresidente socialista cobró una comisión por ayudar en el rescate de 53 millones,… y cuya devolución creen que no podrá hacerla la aerolínea, según recoge The Objective. De hecho, en este mismo medio, se señala que el empresario ocultó una dirección postal para proteger al expresidente, pues dejó en blanco campos del Registro Mercantil para no apuntar al chalet de Zapatero. Asimismo, se recoge que el expresidente del Gobierno socialista usó sus influencias para que un empresario chavista edulcorase las finanzas de Plus Ultra de cara al rescate, como informa Libertad Digital. Y hay más, porque The Objective apunta que el auditor de Plus Ultra, Audicar, advierte de la situación financiera y pone en duda que la aerolínea pueda seguir funcionando, según consta en sus últimas cuentas remitidas al Registro Mercantil correspondientes a 2024. Ojo, no hay que olvidar que el rescate de 53 millones a través del fondo para empresas estratégicas de la SEPI (el cual fue nutrido con fondos europeos) constaba de préstamos ordinarios y participativos... que hay que devolver.
Mientras, Zapatero respondía así en 'Mañaneros 360' de RTVE, la tele de José Pablo López: Niega tener "mansiones" tras "40 años en la vida activa", solo un solar de 300 metros para hacerse una vivienda y que vive de alquiler.
🤣🤣se viene https://t.co/7meag01U6K
— * (@ParruiNNalamia) December 17, 2025