Hace casi ocho meses, se conocía que Pablo Isla volvería a la primera línea empresarial del mundo mundial en abril de este año cuando ascendería a presidente de Nestlé, pero el cambio se aceleró y alcanzó dicha silla el pasado octubre. Ahora, el abogado del Estado madrileño se afianza en esa primera línea porque será también vicepresidenta de L’Oréal… dado que Nestlé controla un 20% de su capital.
Una novedad corporativa que ha restado protagonismo a los resultados de 2025 de la compañía francesa de cosméticos y belleza (número uno del mundo en dicho negocio). Isla (62 años) se incorporó al Consejo de Administración de Nestlé como consejero independiente en 2018, cuando aún estaba al frente de Inditex como presidente y CEO. Recuerden que en julio de 2019, Isla cedió el cargo de CEO a Carlos Crespo y dicho puesto pasó a Óscar García Maceiras el 30 de noviembre de 2021, quien actualmente lo sigue desempeñando y de forma acertada. Más adelante, el 31 de marzo de 2022, se oficializó el adiós de Isla al líder mundial del textil, cuando dejó la presidencia en manos de Marta Ortega Pérez.
Desde entonces, el abogado de Estado madrileño había ido acumulando otros cargos de menor relevancia y labores de asesor, y hasta tuvo tiempo de crear su propia productora de cine (Fonte Films). Eso sí, en Nestlé no han querido desaprovechar su presencia: le ascendieron a vicepresidente en abril de 2024, pero la cosa no quedó ahí. Como decíamos, el pasado junio, se anunció que pasaría a presidente en abril de este año, tras la Junta de Accionistas, relevando a Paul Bulcke, pero el cambio se aceleró al pasado 1 de octubre, sobre todo, después de haber tenido que cesar como CEO a Laurent Freixe un mes antes (por no revelar su relación ‘sentimental’ con una subordinada) y nombrar a Philipp Navratil para sustituirle. Y en las primeras semanas con Isla y Navratil a los mandos del gigante suizo de alimentación se anunciaron 16.000 despidos (6% de la plantilla) en los próximos dos años para ahorrar en costes.
Ahora se ha conocido que Isla también relevará a Bulcke en el Consejo de Administración de L’Oréal, de la que Nestlé es accionista con una participación del 20%. En dicho órgano será vicepresidente, junto a Jean-Victor Meyers, bisnieto del fundador de la compañía francesa de cosmética y belleza, el químico Eugène Schueller. Recuerden que de dicho Consejo salió Françoise Bettencourt Meyers, madre de Jean-Victor y de Nicolas Meyers (que es consejero), y afirmó a la Agencia AFP: “No dejo L’Oréal, pero me retiro de su consejo de administración, en el que he servido durante 28 años (…) Es una alegría para mi marido (Jean-Pierre Meyers) y para mí ver que el vínculo entre nuestra familia y L’Oréal continúa. Esperamos alimentarlo junto a nuestros hijos, Jean-Victor y Nicolas”. Ella se convirtió en la primera mujer que alcanzó una fortuna de 100.000 millones de dólares hace unos años y junto a su familia controla el 34,7% de la empresa que fundó su abuelo en 1909.
Volvamos a Isla porque su llegada a L’Oréal se produce en un momento de resultados que no son del todo buenos… aunque el dividendo subirá un 2,9%. En 2025, los ingresos han ascendido a 44.052 millones de euros, lo que supone sólo un 1,3% más en términos absolutos y un 4% en términos comparables (sin tener en cuenta el tipo de cambio y las variaciones del perímetro contable). Por negocios, las ventas de productos para consumidores han aportado 16.090 millones (+0,7%); las de la rama de lujo se han estancado en 15.595 millones; las de la división de belleza dermatológica han ascendido a 7.204 millones (+2,5%); y las del área de productos destinados a uso profesional han crecido un 5,7%, hasta 5.163 millones.
Por su parte, el beneficio neto atribuido ha bajado un 4,4%, hasta 6.127 millones. El CEO de la compañía francesa de cosméticos y belleza, Nicolas Hieronimus, ha señalado que 2025 “fue un año decisivo” y presume de que “obtuvimos excelentes resultados a pesar del entorno a la vez que transformamos profundamente el grupo”. Además, “a pesar de la incertidumbre macroeconómica, somos optimistas sobre las perspectivas del mercado mundial de la belleza en 2026 y confiamos en nuestra capacidad para seguir creciendo por encima de él gracias a la estrategia multimarca de L'Oréal, logrando otro año de avances en ventas y beneficios”. De hecho, hace unos meses han comprado la división de belleza del grupo francés de lujo Kering que dirige Luca de Meo. Por cierto, en España a L'Oréal le va muy bien... al menos, así se vio en sus cifras de 2024.
Eso sí, ni el anuncio del nombramiento de Isla como nuevo vicepresidente de la empresa francesa de cosmética y belleza ni el aumento del dividendo (en un 2,9%, a 7,20 euros), que se abonará el próximo 4 de mayo, han recibido aplauso bursátil: la cotización baja un 4%. Se ve que ha pesado más el ligero ascenso de ingresos (+1,3%) y el menor beneficio (-4,4%), aunque el CEO, Nicolas Hieronimus, hable de que han sido “excelentes”.