El negocio de la logística se mueve al alza desde hace años al haber recibido un fuerte impulso en todo el mundo con el auge del comercio electrónico y tiene potencial de futuro. Por ello, genera gran interés de inversores, entre los que se encuentra el empresario español Amancio Ortega, fundador y primer accionista de Inditex, que acaba de entrar en la puja por el holding logístico australiano Qube. Por ahora, la operación se encuentra en un nivel muy incipiente, pero si al final gana, Qube sería su primer activo en Australia.
Ortega puja a través de Pontegadea, su holding inversor, y no lo hace en solitario, sino junto a varios fondos de inversión: los australianos Macquarie, Unisuper y Brighter Super, y el irlandés Mercer. Todos ellos forman un consorcio que lidera Macquarie y que ha presentado una oferta no vinculante por el 100% de Qube por unos 6.907 millones de euros, según ha avanzado el diario australiano Financial Review. Cabe tener en cuenta que Macquarie ya es accionista del citado holding logístico australiano, pues posee una participación del 18,4%. Sin embargo, quiere controlar mucho más y ya presentó una oferta el pasado 24 de noviembre con una prima del 28%. Ahora, ha elevado su oferta al contar con el respaldo de otros fondos australianos (los fondos privados de pensiones UniSuper y Brighter Super), un fondo irlandés y Pontegadea.
Qube es un proveedor de servicios de logística integral, que incluye almacenamiento, transporte por carretera y hasta fabricación de contenedores. Asimismo, trabaja no sólo en el sector comercial, sino también en el minero, el energético (que también gusta bastante a Amancio Ortega) y el de la construcción. Desde este holding logístico australiano se ha respondido a la oferta del consorcio citado con una ampliación del periodo de negociación exclusivo abierto con los interesados, pero ha subrayado que no hay garantías de que vaya a terminar en una compra en firme.
El interés de Pontegadea por Qube refleja la estrategia de diversificación por la que apuesta desde hace tiempo, y que se ha traducido en las compras de centros logísticos, edificios de oficinas y residenciales, centros comerciales, hoteles y hasta la gestora de puertos PD Ports. Además, el gusto de Ortega por el sector energético se puede ver a través de sus participaciones en: la compañía operadora del sistema eléctrico español y transportista de electricidad Redeia (5%), la empresa que opera el sistema gasista español y se encarga de su transporte Enagás (5%) y su filial verde -Enagás Renovable- (5%) y el operador de la red eléctrica portuguesa REN (donde recientemente ha pasado del 12% al 13,7%). Además, ha realizado tres operaciones con Repsol al adquirir el 49% del proyecto eólico Delta en 2021, el 49% del complejo fotovoltaico Kappa en 2022 y el 49% de una cartera de 618 megavatios (MW) renovables -repartidos en 12 parques eólicos y dos plantas fotovoltaicas-; y ha comprado tres parques eólicos a la energética nacionalizada francesa EDF.
En paralelo, se ha conocido que un consorcio liderado por la empresa logística y de transporte urgente estadounidense FedEx y el fondo Advent han comprado la compañía de logística, paquetería y mensajería polaca InPost por 7.800 millones de euros. El consorcio está formado por FedEx y por los actuales accionistas de InPost: los fondos Advent y PPF, y A&R (la firma del fundador y CEO de Inpost, Rafal Brzoska). Su oferta cuenta con una prima del 50% respecto al pasado 2 de enero, cuando se rumoreó la posibilidad de una OPA por la compañía polaca que destaca por su innovadora red de taquillas automáticas (conocidas como lockers) y puntos pack para la entrega y recogida de paquetes (una alternativa a la entrega a domicilio que permite que los usuarios puedan recoger o enviar paquetes cuando mejor les convenga y sin depender de horarios fijos).
La oferta del citado consorcio ya cuenta con el respaldo del consejo de administración de Inpost, sobre todo, por el precio y el atractivo de la prima. Si finalmente se llevan el gato al agua y se hacen con Inpost, Advent y FedEx tendrán unas participaciones respectivas del 37%; seguidos de Brzoska, con un 16%; y el fondo PPF -propiedad de la familia Kellner y que fue buscado por el Gobierno Sánchez para que pujara por Talgo en 2024 a través del fabricante ferroviario checo Skoda-, poseerá un 10%.
[related;3]