En la tarde de este jueves, se conocía una patada hacia arriba para José Sainz Armada. Y es que ha sido nombrado presidente de la filial Iberdrola España… y por ahora, compatibilizará el nuevo cargo con el de director financiero de la matriz, o sea, de todo el grupo Iberdrola.

Desde la eléctrica, a través de un comunicado, se ha quitado algo de hierro al nombramiento, refiriendo que así la filial de nuestro país pasa a estar presidida por un ejecutivo del grupo, como también sucede en otras subsidiarias. También se ha destacado que la elección “supone un reconocimiento al papel de Sainz Armada en la trayectoria de crecimiento y consolidación internacional de Iberdrola, siempre compatibles con el mantenimiento de la solidez financiera y con una política de dividendo creciente”. Además, se le dedica todo un piropo al Duque de Rivas al referir sus “casi 25 años como CFO” y que “se ha convertido en uno de los referentes del sector ante los mercados financieros”.

Sin embargo, si se tienen en cuenta los cambios que se están dando a nivel corporativo en el grupo que preside Ignacio S. Galán, el tema tiene mucha más enjundia y ratifica lo que hemos venido contando en Hispanidad.

Sainz Armada cumplirá 67 años el próximo mes de julio. Hace dos años, cuando le cayeron los 65, se le concedió una prórroga de dos años en Iberdrola para seguir siendo director financiero, pues en muchas empresas se ven los 65 como límite entre la alta dirección. Claro que en el caso de la eléctrica hay una sonora excepción: Galán tiene 75 años y se mantiene como presidente ejecutivo. Ahora, y más tras los últimos cambios en el organigrama al nombrar a distintos directores adjuntos, preparando así distintas sucesiones, parece que el Duque de Rivas no tendrá nuevas prórrogas… y la presidencia de Iberdrola España podría ser un pequeño premio de consolación.

Claro que dicho ‘premio’ no bastaría como consuelo porque Sainz Armada se vio durante mucho tiempo como el sucesor natural de Galán, tanto en Iberdrola como en el conjunto del sector energético, pese al inconveniente de que no era ingeniero, sino financiero. En una famosa cena con su equipo directivo, el ingeniero salmantino dijo que el puesto del CEO será para “un ingeniero” y así se ha ido viendo con tres CEOs -o más bien asimilados a CEO porque Galán mantenía el poder ejecutivo, por supuesto- desde hace años: los ingenieros José Luis SampedroFrancisco Martínez Córcoles y Armando Martínez. Sin embargo, José Sáinz Armada y Fernando Becker partían con una desventaja inicial en la carrera sucesoria: no eran ingenieros, sino financieros. Y no hay que olvidar que ña posibilidad de que Sainz Armada de convertirse en CEO se vio frustrada hace un año, cuando, sorprendentemente, se nombró para ese puesto al financiero Pedro Azagra

El Duque de Rivas se despidió de la opción de ser CEO hace un año, pero ahora podría tener que decir adiós también al cargo de director financiero del grupo Iberdrola porque ha recibido una nueva humillación: s eha nombrado como director financiero adjunto y, por tanto, como previsible relevo al yernísimo David Mesonero Molina (quien ha cumplido o va a cumplir 46 años), que mantendrá su cargo de director de Desarrollo Corporativo, por el momento. Por tanto, este último ahora también adquiere responsabilidades sobre las áreas de: Control, Relación con Inversores, Análisis Financiero y Gestión Capital, Global Business Services, Financiación y Tesorería, y Sostenibilidad Corporativa. Un movimiento que en sector no ha gustado nada porque conocen bien a Sainz Armada y le veían como sucesor de Galán. 

A la vista de todo esto, en la eléctrica se ha optado por el cargo para el Duque de Rivas y el poder para el yernísimo, raficándose lo que ya apuntó Hispanidad. Además, David Mesonero se apuntala como el futuro número dos de la eléctrica, con perdón del CEO, Pedro Azagra, con quien además se lleva bastante bien.