En nuestro país crece el clamor en favor de la energía nuclear en los últimos días, en vísperas de que en las próximas semanas se conozca el informe del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) sobre la petición de prórroga de la central de Almaraz. Así se ha podido ver a través del católico Antonio Garamendi, Jordi SevillaGonzalo Carbó y el Cercle d’Economia, entre otros (incluso ecologistas)... mientras el Gobierno Sánchez insiste en sólo hablar de renovables.

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El presidente de la patronal defendido que la energía nuclear es garantía de autonomía energética y no podemos prescindir de la misma. Por si esto no bastara, en la Asamblea de la CEOE, Garamendi fue mucho más claro, al subrayar que “no podemos cerrar Almaraz, una central que por sí sola cubre el 7% de la demanda eléctrica anual, lo que equivale al consumo de cuatro millones de hogares”.

Este lunes, el exministro socialista Jordi Sevilla ha vuelto a oponerse al cierre de las centrales nucleares españolas. Lo ha hecho en un artículo publicado en Cinco Días, bajo el título “En tiempos de desolación, no cerréis las nucleares”. Una vez más, ha mostrado su rechazo a la medida del Gobierno Sánchez, que pactó un calendario progresivo de reactores en 2019, en un contexto muy distinto al de hoy y cuando aún no se habían producido las crisis energéticas que surgieron tras los estallidos de la guerra de Ucrania el 24 de febrero de 2022 y de la guerra de Irán el 28 de febrero de este año. El exministro socialista ha subrayado que “somos el único país del mundo que clausura plantas de este tipo cuando el resto de Europa las abre o prorroga” y que si el Gobierno no rectifica, realizará el cierre de Almaraz, en contra de la oposición política (la cual se ha llegado a ver incluso en el Parlamento Europeo) y ciudadana explicitada en acuerdos parlamentarios y manifestaciones públicas, incluidos sindicatos y los alcaldes socialistas de la comarca extremeño Campo Arañuelo. Recuerden que el último cargo público de Sevilla fue presidir Red Eléctrica desde el 2 de julio de 2018 (es decir, tras la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa) y hasta el 21 de febrero de 2020, cuando por haber criticado la injerencia de Teresa Ribera, fue sustituido por la exministra socialista Beatriz Corredor.

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Y como dice el refrán, no hay dos sin tres, así que a Garamendi y Sevilla se ha sumado un tercer defensor de la energía nuclear en los últimos días: Gonzalo Carbó, director de la división Nuclear en Endesa. En concreto, refirió la ventaja competitiva que supone en términos de precio porque, junto a las renovables, “ayuda a contener los precios” de la electricidad, y dicha ventaja es muy positiva, entre otros, para la industria, que necesita energía estable, sostenible y, sobre todo, competitiva.

Carbó ha referido que la nuclear es compatible con las renovables para descarbonizar y ha apostado por revisar su excesiva y redundante fiscalidad, tema que al final las propietarias de Almaraz (Iberdrola, Endesa y Naturgy) no incluyeron en su petición de prórroga por tres años. “Todos los impuestos que se aplican a la energía tienden a trasladarse a los consumidores y a la industria. Y, en el caso de la nuclear, merece la pena dar una revisión a los impuestos, porque necesitamos que sea viable”, ha subrayado. Eso sí, el tema de la prórroga de Almaraz no está en manos del CSN, cuyo informe se prevé que sea favorable, sino que la decisión final es del Gobierno Sánchez. Carbó ha añadido que la central nuclear extremeña cumple las tres líneas rojas que marcó Moncloa: “No afectar al bolsillo de los ciudadanos y no afectar a los impuestos, que fuera segura, y que fuera adecuada para lo que es la seguridad de suministro”. Y ya saben que este último concepto se valora mucho más desde el apagón del 28 de abril de 2025. 

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Desde el Cercle d’Economia, también se ha respaldado a la nuclear. Su presidente, Miquel Nadal, ha señalado que dicha energía “está destinada a seguir jugando un papel muy importante”. Unas declaraciones realizadas en un evento donde se presentó un informe de Deloitte que indicaba que “la industria catalana necesita un suministro estable, competitivo, resiliente y descarbonizado para mantener su atractivo inversor y reforzar su competitividad”. Asimismo, la consultora ha insistido en que alargar la operación del parque nuclear reduciría el precio de la luz en torno a 14-15 euros por megavatio-hora (€/MWh) en 2035 respecto al cierre y ahorraría unos 1.400 millones de euros anuales para la industria por reducción de costes energéticos. 

Este lunes, en la clausura del acto ‘España verde y digital. El impacto del Plan de Recuperación’, el propio Sánchez ha señalado que “dos de cada 3 euros se dedican a la transición ecológica y a la digital” y que a la recuperación de la economía, tras la crisis del Covid-19, le sigue “la transformación hacia un modelo más verde, sostenible y competitivo, y más digital, basado en energías renovables” para no depender de los combustibles fósiles que se ven afectados por los conflictos. Además, ha referido que la electricidad en nuestro país está “a mitad de precio que en otros” y que "casi es tres veces más barata que la de Italia”. Eso sí, se ha pasado a la hora de presumir al referir que el precio de la electricidad ha dejado de ser “un lastre en competitividad” para ser un “motor para empresas”. Quizá debería preguntar a la industria si piensa lo mismo, porque hace unas semanas reclamó que se eliminara el impuesto del 7% a la generación y se redujeran peajes, entre otras medidas,... para abaratar hasta un 30% su coste eléctrico. 

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Para los demagogos Pedro Sánchez y Sara Aagesen el cambio climático es “el gran desafío”, pero prosiguen su campaña contra las nucleares... y eso que dicha energía contribuye a luchar contra el cambio climático no emite CO2. Si no rectifican, llevan irremediablemente a que España cometa el mismo grave error que Alemania, como ya advirtieron el canciller, Friedrich Merz, o la propia presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que ha pedido evitar el cierre prematuro de las nucleares existentes. Además, Alfredo García (más conocido en X como Operador Nuclear), que es ayudante de jefe de turno en la central nuclear de Ascó, tiene licencia de operador de reactor y supervisor, y también es ingeniero de Telecomunicaciones, licenciado en Comunicación Audiovisual, divulgador científico y escritor, ha referido el error que cometió Suecia al cerrar anticipadamente sus reactores y ahora está tratando de revertir con un ambicioso programa de construcción de nuevos. 

Y por cierto, Operador Nuclear refiere que durante años Meta (matriz de Facebook, WhatsApp e Instagram), Google, Microsoft o Amazon presentaban las energías renovables como la solución para alimentar sus centros de datos, pero ahora han caminado de opinión con el fuerte crecimiento de la inteligencia artificial y están buscando fuentes de energía que sean capaces de suministrar grandes cantidades de electricidad de forma continua, y entre ellas, están apostando por la nuclear.