El apagón eléctrico masivo que oscureció la Península Ibérica durante demasiadas horas el 28 de abril de 2025 ha cobrado protagonismo al hilo de los informes de la CNMC y de la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (Entso-E) -de la que es miembro Red Eléctrica, filial de Redeia que se encarga de operar el sistema eléctrico español-. Y es que ambos informes han respaldado la tesis del Gobierno y no se han atrevido a señalar a los culpables, prefiriendo hablar de múltiples factores. Es decir, no han entrado en el enfrentamiento entre Redeia y las eléctricas, especialmente Endesa e Iberdrola: Redeia culpa a las compañías, mientras estas últimas insisten en que la responsable fue Redeia, empresa controlada en un 20% por el Estado y que preside la exministra socialista Beatriz Corredor, que es amiga de Pedro Sánchez.
Entonces, si no se sabe qué pasó realmente ni quién tuvo la culpa, ¿cómo se van a poder tomar medidas de calado que eviten que se repita? La cuestión parece complicada. Sin embargo, no hay que olvidar que sí ha quedado en evidencia que un sistema eléctrico con alta penetración de energías renovables (del que tanto presumen Sara Aagesen y Pedro Sánchez como ventaja de España frente a otros países europeos) no es la mejor solución porque son intermitentes y se necesitan tecnologías de respaldo: curiosamente, el ‘climático’ Gobierno prefiere que lo sean más los ciclos combinados de gas (energía que sí emite CO2), a los que debe dinero de los mecanismos de capacidad por estar disponibles desde hace años; que las centrales nucleares, pues insiste en el calendario de cierres progresivos y sólo se abre a estudiar la prórroga de Almaraz cuando el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) haya elaborado un informe, a pesar del giro que acaba de dar la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a favor de la nuclear. Y ojo, tampoco hablan mucho de la hidroeléctrica, justo cuando han salido varios avisos sobre el deficiente estado de la inversión en el mantenimiento de sus infraestructuras, que se suma al que existe en el de las ferroviarias, las carreteras, etc.
Como avanzó la presidenta de la CNMC, Cani Fernández, el informe de dicho organismo independiente no ha señalado culpables, pues consideró que “la vía correcta para determinar responsabilidades son los expedientes sancionadores”. El informe del regulador de la Competencia también se apuntó a la tesis que el Gobierno Sánchez ya apuntó en su respectivo informe al referir que el apagón fue “multifactorial”.
Eso sí, la CNMC ha referido que el pasado 28 de abril se disponía de “herramientas normativas y regulatorias, así como mecanismos para garantizar el suministro” para haber evitado el apagón, pero sin detallar cuáles eran. ¡Prrrr! También ha señalado que es necesario abordar mejoras en el sistema eléctrico “para dar respuesta a las necesidades actuales del sistema y dotarlo de mayor robustez”, así como en la red de telecomunicaciones y en la ferroviaria,… pero sin entrar en más detalles. ¿Entonces, para qué le pagamos el sueldo a Fernández y compañía?
Tras el informe del regulador de Competencia, se ha conocido el informe definitivo de la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (Entso-e), que tampoco ha entrado en señalar a los culpables. Es más, no ha cargado contra las renovables, aunque ha pedido que ayuden a controlar el voltaje… una medida que ya ha empezado a funcionar en España.
Entso-e (que entre sus miembros incluye a Red Eléctrica) ha insistido, como ya avanzó el pasado octubre, que el apagón se debió, principalmente, a sobretensiones en la red eléctrica y a múltiples factores. “No es sobre renovables, sino sobre control de voltaje”, ha afirmado el presidente de Entso-E, Damián Cortinas, descartando que la alta penetración de fotovoltaica y eólica fue la causa única que tumbó el sistema eléctrico el pasado 28 de abril, pero apuntando a su comportamiento ante perturbaciones de tensión porque no fueron capaces de reaccionar activamente para estabilizar el sistema cuando el voltaje empezó a subir.
A este aspecto se sumó la reducción rápida de producción en algunas instalaciones renovables y en pequeñas instalaciones fotovoltaicas al activarse las protecciones frente a sobretensión, agravándose el problema. Por ello, Entso-e ha recomendado que las renovables participen activamente en el control de tensión, como ya decidió hacer el Gobierno y recientemente se ha puesto en marcha.
Desde el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que dirige la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, se han valorado positivamente los informes de la CNMC y de Entso-e, que insisten en la tesis del Gobierno de que el apagón se debió a muchos factores... y a un fenómeno de sobretensión inédito hasta ese momento. ¡Vaya explicación! Por su parte, Red Eléctrica de España (REE) ha considerado que el informe final de los expertos europeos del Entso-e “evidencia que no existe causa atribuible” al operador del sistema que condujera al apagón.