Los resultados del primer trimestre de ACS y otros temas quedaron opacados el pasado martes 12 por la sorprendente rueda de prensa que dio su presidente, Florentino Pérez, que también preside el Real Madrid, donde perdió los papeles y anunció elecciones en el club blanco ante la oleada de críticas por una temporada sin títulos y disputas en el seno del vestuario. Un espectáculo en el que ¡Oh capitán, mi capitán! cargó contra todo y contra todos, pero no hizo la más mínima autocrítica... Y en el entretanto, el grupo de infraestructuras, al igual que Acerinox, sigue barajando la opción de cotizar en EEUU... siguiendo los pasos de Ferrovial, y apuesta por construir centrales nucleares.
Vamos por partes. Decíamos que hay una curiosa, y extraña, alianza entre Pedro Sánchez e Ignacio S. Galán, presidente ejecutivo de Iberdrola, para desbancar a Florentino Pérez de la presidencia del Real Madrid. Entre los conjurados, están: el empresario alicantino Enrique Riquelme, fundador y presidente ejecutivo de Cox, a quien Pérez se refirió como “el señor que tiene acento mexicano” en la rueda de prensa porque Cox ha comprado los activos que Iberdrola tenía en México; David Mesonero, yerno de Galán que trabaja en la eléctrica como director de Desarrollo Corporativo y que antes estuvo en PRISA y Gamesa (hoy dentro de Siemens Energy); Andrés Varela Entrecanales, primo de los Entrecanales que están al frente de Acciona, accionista de PRISA y el hombre de Global Alconaba (un grupo de empresarios que se apunta a un bombardeo siempre a las órdenes de Moncloa). Ya saben que Galán (75 años) quiere instaurar su dinastía y ahora postula a su yerno David Mesonero para presidente del Real Madrid y a uno de sus hijos varones (el financiero Ignacio o el ingeniero Pablo) para sucederle al frente de la presidencia de Iberdrola.
En este contexto, no hay que perder de vista que Pérez (79 años) en los últimos tiempos ha ido reduciendo su actividad, que no su poder, en ACS y en el Madrid,... donde en algún momento deberá haber sucesión. En el caso del club blanco, lo primero será ganar las elecciones, sin perder de vista el deseo de convertirlo en fundación porque no es una Sociedad Anónima Deportiva (SAD) sino un Club Deportivo donde se supone que cada socio es propietario: la idea de ¡Oh capitán, mi capitán! es que esa fundación la presida un notable (por ejemplo, el madridista Rafa Nadal) y tenga como primer ejecutivo al marroquí Anas Laghrari, el financiero de Anel Capital que ha rentabilizado el nuevo estadio Bernabéu y creador de la fallida Superliga europea. Y en el caso de ACS, los tres hijos de Pérez (María Ángeles, Florentino y Eduardo Pérez Sandoval) sindicarán su 14% del capital y dejarán lo importante a Juan Santamaría, quien se ha consolidado como CEO.
Centrémonos ahora en el grupo de infraestructuras, en la conferencia con analistas, tras los buenos resultados trimestrales, Santamaría ha reiterado que cotizar en EEUU “es siempre una opción” por su alta exposición a dicho país, que junto a Canadá aporta el 63% de los ingresos y donde siguen expandiendo su presencia y tienen varios proyectos adjudicados. Aún no han tomado una decisión al respecto, pero lo siguen analizando, algo que también hace Acerinox, y más teniendo en cuenta lo bien que le ha salido a Ferrovial (eso sí, el grupo que controla Rafael del Pino ha dado un paso más allá con su despedida definitiva de España). En el caso de ACS la decisión podría tomarse de cara a su próximo 'Capital Markets Day', que se celebrará el 12 de noviembre, y donde presentará su nuevo plan estratégico 2027-2029. Eso sí, lo que no es un incógnita es el dividendo de los accionistas del grupo de infraestructuras porque Santamaría ha confirmado que se mantendrá en el 65% del beneficio anual obtenido, situándose en 2,4 euros por acción, un 20% superior al de 2025.
Las palabras de Santamaría ante los analistas han llegado después de unos buenos resultados en el primer trimestre, en los que ha logrado elevar ingresos, beneficio y proyectos, al tiempo que ha reducido su deuda. Los ingresos han crecido un 4,7% (un 12,5% al ajustar el efecto del tipo de cambio), a 12.344 millones de euros; y la cartera de proyectos ha alcanzado los 99.825 millones (+9,9%). Por su parte, el resultado bruto de explotación (ebitda) ha ascendido a 772 millones (+10,5%), el beneficio de explotación (ebit) se ha situado en 549 millones (+16,8%) y el beneficio neto atribuible ha subido un 21,5%, a 232 millones. Además, la deuda neta ha bajado en 1.375 millones, pasando de 2.847 millones a 1.472 millones.
Dentro de los negocios, ha destacado la contribución de la filial estadounidense Turner, con un beneficio neto de 143 millones (+44%); seguida de la división de Ingeniería y Construcción (67 millones, un 33% más), la de Infraestructuras -que incluye Abertis- (37 millones, un 3,3% más); y la filial australiana Cimic (46 millones (+3%). Eso sí, la filial alemana Hochtief no se ha movido al alza, sino que ha ganado un 31,8% menos al descontar los extraordinarios derivados de la integración con la estadounidense Flatiron... pero sin descontarlos ganaría un 30%.
Paralelamente, entre sus proyectos, ACS no sólo está apostando por su negocio tradicional (infraestructuras), sino también por los centros de datos y por la construcción de centrales nucleares (esto no gustará nada a Pedro Sánchez ni a Sara Aagesen). Hace un mes, se conoció que ACS ha entrado en el plan nuclear que ha lanzado el Gobierno británico (que hasta ahora lidera Keir Starmer, aunque está en la cuerda floja) para construir más reactores, firmando los tres primeros con Rolls-Royce... y en dicho proyecto participará ACS. Además, su CEO, Juan Santamaría, ha señalado ante los analistas que están "trabajando para Westinghouse en sus proyectos nucleares en Polonia y República Checa y el objetivo es acompañarles en su plan en EEUU".
Las buenas cifras trimestrales de ACS no recibieron aplauso del mercado, liderando las caídas en el Ibex 35 el martes 15 con una del 5,22% en su cotización... y eso que la rueda de prensa del Real Madrid en la que Florentino Pérez perdió los papeles se produjo con la sesión bursátil ya cerrada. Este miércoles, recupera algo de terreno, con una subida del 2,4%.
Alberto Alcocer Torre y su primo, Alberto Cortina Alcocer (más conocidos como los ‘Albertos’) han sindicado su 4,99% en ACS para votar en el mismo sentido en las juntas de accionistas y han reducido ligeramente su participación un 0,22%, a 4,77%
En paralelo, se ha dado un ligero cambio entre los accionistas del grupo de infraestructuras. Recuerden que el primero es ¡Oh capitán, mi capitán!, con un 13,54%; seguido de: Criteria Caixa (9,361%), BlackRock (5,057%) y Corporación Financiera Alcor (4,77%). Este último es el vehículo inversor de Alberto Alcocer Torre y su primo, Alberto Cortina Alcocer (más conocidos como los ‘Albertos’), quienes han sindicado su 4,99% para votar en el mismo sentido en las juntas de accionistas y han reducido ligeramente su participación un 0,22%, a 4,77%.