Comenzamos esta crónica semanal sobre la persecución a los cristianos en India. Allí, el fundamentalismo hinduista está intensificando sus ataques contra la Iglesia Católica y las comunidades cristianas en general, publicó ACN.

“En los pueblos se celebran periódicamente encuentros para sembrar cizaña contra los cristianos. A estas reuniones en la selva profunda asisten entre 2.000 y 5.000 miembros de las tribus, a los que se da comida gratis y se adoctrina. Eso explica por qué se registran casos de destierro de cristianos en Chhattisgarh”, dice Arun Pannalal, que defiende a los cristianos maltratados en el Estado de Chattisgarh, mediante el Foro Cristiano de Chhattisgarh.

“Hay una maquinaria bien engrasada en funcionamiento. Días antes de un ataque contra cristianos, empiezan a aparecer artículos en los periódicos contra la conversión, seguidos de debates en los canales de televisión a los que no se invita a ningún cristiano para defenderse. También, se utilizan las redes sociales, hay discursos de odio y se organizan mítines contra las conversiones. Cuando este ambiente de odio está en su punto, se produce el ataque”, añade Pannalal.

“El número de atrocidades contra cristianos en ese Estado está aumentando de forma alarmante”, afirma Pannalal. “No tenemos ninguna duda de que la conversión está siendo usada como la amenaza del “hombre del saco” para meter miedo, es una herramienta en manos de los nacionalistas hindúes”, aseguró a ACN un sacerdote católico. 

 “La Iglesia no tiene un sistema para tratar con estos delincuentes. Es la maquinaria del Estado, desde la policía hasta el poder judicial, la que debe intervenir eficazmente para proteger a los cristianos”, añadió una fuente local.

“Ha sido un momento de gran emoción. Nunca pensé que algún día me encontraría cara a cara con él, pudiendo estrechar su mano”

Y de la India pasamos ahora a Malí, donde el padre Gigi Maccalli fue liberado recientemente de su secuestro, tras dos años de prisión en manos de los yihadistas en Níger y Malí.

Pues bien: el padre Gigi Maccalli fue recibido por el Papa Francisco en Roma. “Ha sido un momento de gran emoción. Nunca pensé que algún día me encontraría cara a cara con él, pudiendo estrechar su mano”, recogió la Agencia Fides.

“El Papa —subraya el p. Maccalli— me ha escuchado con atención como un verdadero Padre que escucha a un hijo que viene de muy lejos. Su palabra ha sido de aliento. Él mismo ha subrayado cómo el período que vivimos, especialmente en África, se caracteriza por la propagación del odio y la violencia y lo importante que es hoy dar testimonio de la fraternidad. Al respecto, yo mismo le he dicho que incluso en esta situación no guardo rencor, estoy sereno. De los muchachos que me vigilaban y supervisaban, mientras manejaban un Kalashnikov, sigo diciendo: son sólo muchachos que no saben lo que están haciendo”.

“Sabemos que es necesario sembrar con amplitud y la semilla tal vez crezca de una manera que no se nos da a entender y comprender. Sembrar hermandad, perdón, paz, creo que esta es nuestra misión. El Papa nos ha animado en esto, recordando que la misión es ser testigos y no hacer proselitismo, palabra que quizás suene mal, que quizás hice alguna vez, también nosotros tenemos que pedir perdón. Hoy la misión va a otras orillas y él nos anima a dar testimonio de nuestra Fe de esta manera”, prosiguió el p. Maccalli.

Al concluir este testimonio, el p. Maccalli añadió: “La oración coral, toda la comunidad de la iglesia, me ha sostenido y, en respuesta, el Papa me ha dicho 'tú también has sostenido a la iglesia'. Es la Cruz que rompe las cadenas del odio y la violencia. Como lo hizo Jesús, acogió con satisfacción esta aniquilación, esta derrota humana. Sabemos que este es el corazón de nuestra Fe, que este nuevo mundo nace solo a través de la Cruz. Me ha sido dado experimentarlo con este secuestro, he tenido el privilegio de sufrir con Jesús en la cruz y de ofrecer este sufrimiento por este nuevo mundo”.

Irak: “Nuestros mártires son las antorchas de la fe que iluminan el camino de nuestra vida y encienden en nosotros el fuego de la caridad hacia todos”

Y el último punto de esta crónica semanal sobre persecución a los cristianos es Irak, que recientemente conmemoró un ataque terrorista yihadista contra la Iglesia católica siria de Nuestra Señora del Socorro que tuvo lugar en Bagdad hace 10 años y a resultas del cual murieron 48 cristianos y 80 personas resultaron heridas.

El comando irrumpió en la iglesia durante la misa, a la que asistían 150 personas, entre sacerdotes, diáconos, coro y fieles. Los cinco terroristas tomaron como rehenes a todos los presentes, exigiendo la liberación de los miembros de la red yihadista de Al Qaeda. Las fuerzas de seguridad iraquíes junto con los soldados estadounidenses intentaron entrar para liberar a los rehenes, y en ese momento los terroristas detonaron bombas entre las personas que anteriormente habían sido obligadas a tumbarse en el suelo, provocando la masacre.
 
“Nuestros mártires son las antorchas de la fe que iluminan el camino de nuestra vida y encienden en nosotros el fuego de la caridad hacia todos”, dijo Ignace Yussif III Younan, Patriarca de Antioquía de los siro católicos, recogió Fides.

La masacre de la iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro representa el ataque más grave contra los cristianos en Irak en las últimas décadas. Después de esa masacre, muchos cristianos fueron empujados a abandonar Bagdad. “Pero nuestros mártires -añadió el Patriarca Younan-, nos aseguran que su victoria final es para siempre, y que nuestro verdadero hogar está en el Cielo, donde no hay lágrimas, ni tristeza, ni dolor, sino verdadera felicidad con el Señor y la Virgen, Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, junto con todos los Santos”.

Urgen oraciones por los cristianos perseguidos por su fe en Cristo.