Estados Unidos tiene dos problemas: su déficit exterior y déficit fiscal. El primero lo soluciona porque emite la moneda más relevante en el mundo, algo que al resto de los mortales no nos está permitido hacer.

Lo segundo es lo que no puede solucionar si no es apretándose el cinturón... y emitiendo más dólares.

Dejando a un lado los embustes de Barack Obama (en la imagen) sobre el 'tea party', lo cierto es que los republicanos llevan advirtiéndole de que deje de derrochar, gastando más de lo que ingresa, porque de otro modo sus déficits los pagarán todos los norteamericanos y todos los habitantes del planeta. De hecho, todos los habitantes del planeta deberíamos estar apoyando a los republicanos frente a Obama... por la cuenta que nos trae.

Y si a ello le unimos al océano de liquidez en que nos movemos, entonces bien podemos decir que Obama nos está llevando a la ruina a todos: a los norteamericanos y al resto de la humanidad.

Pero eso no es lo que nos cuenta el discurso cultural imperante.

Eulogio López

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