• Tras el éxito de la ampliación de capital, Ángel Ron tiene que cumplir con los nuevos accionistas: pagar un dividendo adecuado.
  • Los últimos movimientos de Americo Amorim es un síntoma claro de este proceso.
  • Y es que, lograda la macro ampliación, ahora el problema es el negocio recurrente.
  • Y luego está la sombra alargada de Credit Mutuel.

Tras el éxito de la ampliación -más bien, macro ampliación- el presidente del Popular, Ángel Ron (en la imagen), afronta un reto aún más difícil: cumplir los compromisos adquiridos con los accionistas, esto es, pagarles un dividendo adecuado.

Efectivamente, tras la inyección de 2.500 millones de euros que supuso la ampliación, el banco está más que capitalizado y cumple con creces los requerimientos establecidos. Pero eso no significa que sea un buen banco, ya que no asegura la generación de recursos. Sin duda, la tarea se presenta difícil. Si ya lo era antes de la ampliación, imaginen ahora que hay que dividendar el doble de acciones.

Los últimos movimientos de Americo Amorim, que desde enero ha reducido su participación de algo más del 4% al 1,83%, son un síntoma claro de esto. Sólo en agosto, aprovechando el alza de la cotización del banco, el empresario portugués ha vendido el 1,45% del capital de la entidad.

A todo esto no podemos olvidar la presencia de Credit Mutuel, que continúa con su 4,37% del banco. Y si algo caracteriza a los franceses es su paciencia, su capacidad de esperar el momento oportuno.

Pablo Ferrer

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