• El desahuciado era vecino suyo, se había quedado en paro y no podía hacer frente a una deuda familiar. Él mismo se lo ofreció por 8 millones de pesetas, el dinero que le quedaba por pagar.
  • Pero el vicepresidente de Andalucía, entonces presidente del Parlamento Andaluz, prefirió comprarlo en la subasta para ahorrarse 3 millones.
  • Al margen de si el comportamiento de Valderas es ético o no, desde luego, no es estético en un líder de izquierdas e impulsor de la controvertida ley Anti-desahucios aprobada en Andalucía.
  • Para colmo, según el PP, por entonces Valderas era miembro de la Asamblea de Cajas de Ahorros Rurales de Huelva y Sevilla y nunca alzó la voz en defensa de los desahuciados.

El actual vicepresidente de la Junta de Andalucía y líder de IU en el gobierno, Diego Valderas (en la imagen), abanderado de la Ley antidesahucios aprobada por el Parlamento andaluz, compró una segunda vivienda a precio de ganga al beneficiarse del desahucio de un vecino.


Así lo publica el diario ABC. El Partido Popular de Andalucía, por medio su vicesecretaria Dolores López Gabarro, ha pedido explicaciones urgentes al respecto. Quiere que el propio vicepresidente aclare algunos aspectos que no cuadran, por qué y cómo consiguió ahorrarse tres millones de pesetas, en la compra del piso, que le había sido ofrecido por el propio vecino antes de que fuera subastado, y algunos otros aspectos.

Cuando se produjo la operación, Valderas había sido alcalde de Bollullos y al mismo tiempo, denuncian, miembro de la Asamblea de Cajas de Ahorros Rural de Huelva y Sevilla. No consta, señalan fuentes del PP, que desde su puesto, cuando se iniciaron los desahucios, defendiera ninguna medida para proteger a las personas en riesgo de perder su vivienda.

Según la documentación notarial y del Registro de la Propiedad, señala AVC, obra en poder de este periódico, Valderas compró en 1995 el piso de enfrente del que ya tenía en su pueblo, Bollullos del Condado (Huelva), Caja de Ahorros El Monte. La compra se produjo después de que la entidad desahuciara a su propietario, M.J.A., que tras quedar en el paro no pudo seguir pagando un préstamo familiar que debía a caja.

El afectado ha confesado a ABC que ofreció el piso a Valderas por la cantidad que a él le quedaba por pagar, ocho millones de pesetas. Según ABC, de esta forma no tendría que pagar nada más a la caja, ya que el piso había sido tasado para una primera subasta en tres millones y medios.

Valderas, que entonces era presidente del Parlamento andaluz y ex alcalde de Bollullos, denegó el ofrecimiento y y compró la vivienda en subasta judicial en el procedimiento que tuvo lugar en el juzgado de primera instancia número uno de Huelva. Pagaron 31.102,38 euros, cinco millones de pesetas, lo mismo que había abonado la caja en la citada subasta. Con la maniobra se ahorraron tres millones, los que dejaron de abonar al vecino, que se quedó con la deuda viva y tuvo que irse con su mujer y sus hijos a vivir a casa de sus suegros.

Al cierre de estas líneas, los colaboradores de Valderas rehúsan, de momento, hablar sobre el tema, y por supuesto señalan que "no han oido nada" sobre la posibilidad de que su vicepresidente vaya a dimitir por este asunto.  

De ser ciertas las informaciones publicadas por ABC, lo que habría hecho Valderas es legal. Al márgen de consideraciones sobre si es ético o no, desde luego no es estético, tratándose de un hombre como él, defensor del derecho a la vivienda por encima de todo y decidido paladín antidesahucios.

Según ABC, el gabinete del vicepresidente de Andalucía explicó al diario que la casa llevaba cinco años cerrada  porque el propietario tenía problemas con su cuñado, que era el constructor, que era quien tenía la deuda con la Caja El Monte. Según ABC, desde el Gabinete de Valderas manifiestan que no fue un desahucio. La familia se habría ido a vivir a otra casa que era más grande.

Sara Olivo
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