• La pérdida del contrato de los metaneros de Gas Natural Fenosa ha sido la gota que ha colmado el vaso.
  • Navantia ni tan siquiera llegó a presentar una oferta en firme.
  • Así, el ministro de Defensa, Pedro Morenés, no puede sacar adelante su polo industrial militar. Navantia es la clave.
  • Y Eduardo Serra, coordinador del proyecto, piensa lo mismo.
  • De hecho, el relevo en Indra de Monzón por Hernández Mancha tendrá que esperar.
  • El plan del Ejecutivo, que es el plan del presidente gallego Núñez Feijóo, consiste en separar el negocio civil del militar. Y lo mismo se haría en Indra.

Ya hemos dicho que el polo industrial militar es el proyecto más querido por el ministro de Defensa, Pedro Morenés. Se trataba unir Navantia, Isdefe, Indra, INTA, y las participaciones accionariales en Airbus, además de la influencia del Gobierno en los satélites de Defensa de Hispasat (Abertis). Un conglomerado, que no una fusión, en la que se segregaría la parte militar de Indra (empresa, no lo olvidemos, donde el Estado tiene un 20% y que cotiza en bolsa).

En paralelo, el plan para Navantia, que ya ha formulado en público el presidente gallego Núñez Feijóo, quien pretende separar la división civil de la división militar de la compañía. Y todo ello con una Indra que es clave -gana dinero- y para la que el Gobierno tiene dispuesto a Antonio Hernández Mancha como sustituto del actual presidente, Javier Monzón.   

Ahora bien, todo este megaproyecto, ha quedado en el aire por la criticada gestión de José Manuel Revuelta (en la imagen) al frente de Navantia. La gota que ha colmado el vaso ha sido el perdido negocio de los cuatro metaneros de Gas Natural Fenosa (GNF).

Salvador Gabarró, presidente de GNF, ha conseguido demostrar al Gobierno central y al Gobierno gallego que Navantia no llegó ni a formular una oferta certificada por los cuatro metaneros, a pesar de las protestas a posteriori de todo el sector. Al parecer, la gestión de Revuelta ha significado la pérdida de carga de trabajo que le habría venido hasta demasiado bien a la declinante Navantia.

La mayoría del Ejecutivo está pensando en el cese de Revuelta y de su equipo, aunque tampoco el presidente de la SEPI, Ramón Aguirre, se libra de las críticas.

Eulogio López

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