• Sustituiría a Guindos, que ha perdido la confianza de Rajoy.
  • Aunque apoyará su candidatura a Europa.
  • El ministro del Interior, Zoido, es otro de los candidatos a irse a casa.
  • Lo que debilitaría a Cospedal frente a Soraya.
  • Y Alfonso Dastis también es candidato a salir.
En cuanto se cierre el asunto catalán y con un objetivo: aguantar toda la legislatura. A Mariano Rajoy nunca le ha gustado hacer cambios en el Gobierno: eso lleva muchísimo trabajo. Ahora bien, están pasando muchas cosas: la peor, Ciudadanos, la menos mala, sólo menos mala, Cataluña. Rajoy esperará a que haya nuevo Gobierno en Cataluña, aunque sea inestable, para realizar una crisis de Gobierno porque ya no es intocable ni en el partido ni en el grupo parlamentario ni en su propio ejecutivo. No cuenta con Luis de Guindos. Sí, defenderá su vicepresidencia del BCE, pero más bien para librarse de él. Y eso que en su momento quiso hacerle vicepresidente: 'O tempora, o mores'. Y el mejor preparado para sucederle es el actual secretario de Estado de Presupuestos, Alberto Nadal. O sea, los dos hermanos Dalton en el Gobierno. Rajoy también quiere terminar con Juan Ignacio Zoido, titular de Interior y hombre de confianza de Dolores de Cospedal quien, de este modo, vería perjudicados sus anhelos frente a Soraya, la imprescindible. Salida de Alfonso Dastis, amigo del cuñado de Rajoy, porque en una meritocracia que se precie el amigo de mi cuñado no tiene por qué ser elevado a la cancillería. Eso sí, ¿cuántos ministros saben inglés en el Gabinete? Y eso no es lo importante: ¿quién ejercerá de traductor de inglés de Mariano, ahora que Moragas se ha ido a la ONU? Eulogio López [email protected]