El socialista Pere Navarro, que está al frente de la Dirección General de Tráfico (DGT), extiende su caradura... a golpe de imposición (como se puede ver con el gran desastre de la baliza V16) y de querer limitar la libertad de los ciudadanos. Ahora se atreve a decir que “al centro de la ciudad no vas con eléctrico ni con diésel ni con gasolina, vas a ir con transporte público y, si tienes prisa, en taxi, Uber o Cabify”.

El director general de la DGT ha ‘incendiado’ la red social X (antes Twitter) con estas palabras y ha recibido un buen número de críticas (entre ellas, desde Vox, a través de Javier Ortega Smith y Santiago Abascal). Unas palabras que no dijo en un escenario cualquiera sino en la jornada ‘Innovación Urbana. Movilidad Sostenible y Smart Cities’ que organizó Europa Press y que entre sus patrocinadores contó con Uber. ¿Casualidad? Ya saben que por supuesto que no, y muchísimo menos si se recuerda al poeta, dramaturgo, filósofo e historiador alemán Friedrich Schiller, quien defendía que las casualidades no existen. Y todo esto, justo cuando el parque móvil del Gobierno Sánchez ha aumentado respecto al del Gobierno Rajoy. ¡Olé! 

 

 

 

 

 

 

 

Claro que no contento con lo anterior, Navarro fue algo más allá. Y es que recordó que “el objetivo es acabar con los combustibles fósiles”, algo que va en la misma línea de lo que quiere la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, quien insiste en dejar de usar los combustibles fósiles... cuando la Agencia Internacional de la Energía (AIE) prevé que el petróleo siga imperando, al menos, hasta 2050, y últimamente no hace otra cosa que insistir en la ‘locura’ climática. Navarro también defendió “en 2035 prohibir matricular este tipo de vehículos (en referencia a los de motor de combustión -gasolina y diésel-). Es ideal para España. No tenemos petróleo y si alguien en Europa tiene sol, viento e hidráulica somos nosotros”. ¡Vaya, a Navarro también se le olvida que tenemos energía nuclear!.. y que es la segunda fuente de generación de electricidad de nuestro país, sólo por detrás de la eólica, y que la produce sin emitir CO2. Y lamentablemente, el director general de la DGT apuesta por prohibir los vehículos de gasolina y diésel, como Pedro Sánchez, a pesar de que hace unas semanas la Unión Europea los ha prorrogado para no ponerles fin en 2035. 

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No olviden que en las primeras semenas de este año, Navarro lanzó un aviso a los conductores que no es baladí, como recogió La Razón: “Mover el coche para transportar a una persona es un lujo”. Es más, el director general de la DGT consideró que “los coches en un futuro serán compartidos o no serán”. O sea, que quiere ir más allá contra los propietarios de vehículos... lo que supone un ataque a la propiedad privada y a la libertad individual. Y tras sus polémicas palabras en la jornada del miércoles 14, no queda la más mínima duda.