Como ha venido contando Hispanidad, en Brasil, desde la llegada al poder del presidente ultraizquierdista Lula da Silva, su única obsesión fue vengarse del anterior presidente, Jair Bolsonaro.
Jair Bolsonaro fue condenado por el Supremo brasileño a 27 años de cárcel y fue inhabilitado por un presunto intento de golpe de Estado.
En esa condena tuvo un papel destacado el juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes.
Este mismo juez De Moraes ha sido uno de los cuatro jueces de la Primera Sala del Tribunal Supremo brasileño que ha votado a favor de condenar a un hijo de Jair Bolsonaro, Eduardo, a cuatro años y dos meses de cárcel, que suponen su inhabilitación política durante ocho años. La condena ha sido unánime. El delito que se le atribuye a Eduardo Bolsonaro es el de coacciones a la justicia -"coacción en el curso del proceso"-, porque se desplazó en 2025 a EEUU para intentar que las autoridades estadounidenses impusiesen sanciones a los jueces brasileños del Supremo que procesaban a su padre, con la intención de evitar su eventual condena. También es acusado de promover sanciones a Brasil.
Y este mismo juez De Moraes ordenó investigar a Flavio Bolsonaro, otro hijo de Jair, y que se va a presentar a las próximas elecciones presidenciales de Brasil. Según De Moraes, Flavio difamó a Lula, al vincularlo (en la red social X) con narcotráfico, lavado de dinero y fraude electoral, como recogió Hispanidad.
La noticia ahora es que efectivamente, su rival será Lula, que ha confirmado que se presentará a la reelección en las próximas elecciones de octubre de 2026 para garantizar que su país «continúe siendo una democracia».
Si gana, el ultraizquierdista Lula da Silva llegaría por cuarta vez a la presidencia del gigante iberoamericano .
El sondeo más reciente (de AtlasIntel/Bloomberg) otorgó a Lula un 48,8% de los votos, frente al 42,3% para Flavio Bolsonaro, en una hipotética segunda vuelta...