El ministro Óscar Puente no ha dejado su caradura ni siquiera con 47 muertos aún encima de la mesa (46 en el trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz y el maquinista fallecido al caerle un muro en Gelida). No sólo se ha podido ver en sus diversas comparecencias ante los medios y en la red social X, sino también en el Senado la semana pasada y en el Congreso el pasado martes 3. En esta última, se atrevió a culpar del caos ferroviario al PP y al cambio climático (se ve que la ‘locura climática’ de Sara Aagesen no sólo salpica a Pedro Sánchez y a Diana Morant), pero se equivoca, porque se debe a la liberalización de la alta velocidad. Y es que desde que este proceso se puso en marcha por muchas vías transcurren hasta cuatro tipos de trenes distintos (el AVE y el Avlo, de Renfe; el francés Ouigo y el italo-español Iryo), se han incrementado los viajes diarios y los pasajeros. Claro que todo esto ha crecido mucho más rápido que la infraestructura… y que el refuerzo de su mantenimiento.
Tras 5 horas y 15 minutos de comparecencia abandono el Congreso de los Diputados. https://t.co/BBfL4NOoGQ pic.twitter.com/8MXZkPFRbw
— Óscar Puente (@oscar_puente_) February 3, 2026
En el Congreso, donde compareció durante cinco horas y 15 minutos, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible llegó a referir que el caos ferroviario (reflejado en numerosos retrasos, cancelaciones y reducciones de velocidad) se debe a “fenómenos meteorológicos” y esto “es una consecuencia directa del cambio climático que estamos viviendo y es una afectación a nuestras infraestructuras sobre las que no valen los parámetros en los que hemos estado trabajando en los tiempos pretéritos”.
Dice Oscar Puente que la culpa del accidente de Adamuz está entre Ayuso y el cambio climático.
— Froilán I de España 🇪🇸 (@FroilLannister) February 3, 2026
El cambio climático debe haber tenido la culpa de que nos haya mentido durante dos semanas.
El cambio climático tiene la culpa de que desoyeran las quejas de los maquinistas durante… pic.twitter.com/GeIF0M0XtO
Por si esto no bastara, recriminó a Vox y al PP sobre el estado de la red ferroviaria: “¿Qué se creen? ¿Que nos hemos metido a renovarla porque estaba como los chorros del oro? Nos hemos puesto a renovarla porque estaba como estaba desde 1992”. Recuerden que en dicho año se inauguró la primera línea de alta velocidad en nuestro país, la de Madrid-Sevilla. El ministro Puente culpó a los gobiernos del PP de la brecha de inversión: “Una red ferroviaria no es una tetera, no se arregla en dos días. Cuando se abandona durante años, lo lógico es que eso se arrastre durante tiempo”. Eso sí, olvida que desde 1992 no sólo ha habido gobiernos del PP, sino también del PSOE: el socialista Felipe González gobernó entre 1982 y 1996, le siguieron el pepero José María Aznar (1996-2004), el socialista José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2011), el pepero Mariano Rajoy (2011-2018) y el socialista Pedro Sánchez desde el 2 de junio de 2018.
Óscar Puente antes del accidente de Adamuz:
— Pedro Otamendi (@PedroOtamendi) February 3, 2026
“Lo voy a reiterar por cuarta vez. Sí, el ferrocarril vive en España el mejor momento de su historia”.
Ahora resulta que el estado de la red ferroviaria es culpa del PP. https://t.co/D60VPbYSj5 pic.twitter.com/RNJ7i6VwnJ
🔴 Puente, a Vox y PP sobre la red ferroviaria: "¿Qué se creen? ¿Que nos hemos metido a renovarla porque estaba como los chorros del oro? Nos hemos puesto a renovarla porque estaba como estaba desde 1992" https://t.co/WAGtWWyWf6 pic.twitter.com/jZWrmyofWT
— elDiario.es (@eldiarioes) February 3, 2026
Cabe recordar que la liberalización de la alta velocidad empezó en España a finales de 2020... para cumplir con una orden europea, aunque nuestro país se ha dado más prisa que otros en cumplirla. Así, en mayo de 2021, entró a competir con Renfe el tren de alta velocidad low cost Ouigo, que es propiedad del operador ferroviario estatal galo SNCF... y aún no ha logrado obtener beneficios. Eso sí, esto no ha provocado que las cosas mejoraran en materia ferroviaria para nuestro país en Francia: de hecho, en 2022, SNCF rompió de forma unilateral la sociedad conjunta (denominada Elipsos) que tenía Renfe para trayectos entre ambos países y desde entonces, el operador ferroviario público español ha tenido que armarse de paciencia para volver a operar las rutas de Barcelona-Lyon y Madrid-Barcelona-Marsella, pero aún no ha podido llegar a París... y espera el estreno de la ruta Barcelona-Toulousse. En este tema, cabe subrayar que en Francia se da un permiso por corredor y no uno nacional, como sucede en España.
Por su parte, a finales de noviembre de 2022, entró a competir Iryo, el tren de alta velocidad que está controlado en un 51% por Trenitalia -cuya dueña es la sociedad estatal italiana Ferrovie dello Stato-, en un 25% por la aerolínea valenciana Air Nostrum y en un 24% por el operador de infraestructuras español Globalvia. O sea, otro rival para Renfe con respaldo estatal... y que tampoco ha logrado números negros aún.
Se vendió demasiado la idea de que la liberalización de la alta velocidad permitiría rebajar precios, pero eso hace meses que dejó de ser así y Renfe, Ouigo e Iryo subieron precios. Ahora, el trágico accidente ocurrido en Adamuz ha manifestado de la peor manera el mal estado de las infraestructuras ferroviarias en nuestro país... y los fenómenos meteorológicos han hecho mella en los daños que ya mostraban distintos muros al lado de las vías, pero el ministro Puente prefiere mirar para otro lado y buscar culpables fuera de su Departamento.
Los 47 muertos por las tragedias de Adamuz y Gelida han provocado numerosos retrasos, cancelaciones y reducciones de velocidad en distintos trayectos, así como la sustitución de algunos viajes con autobuses, pero no sólo están generando problemas a los ciudadanos sino también al transporte de mercancías. Asimismo, el Gobierno ha paralizado la segunda fase de liberalización de la alta velocidad en nuestro país, la cual contemplaba la llegada de competidores de Renfe en los corredores Madrid-Galicia, Madrid-Asturias/Cantabria (incluyendo la línea Madrid-León) y Madrid-Cádiz/Huelva. Además, Renfe ha retrasado la compra de 30 nuevos trenes de alta velocidad, algo para lo que el ministro Puente había realizado viajes a distintos países para visitar instalaciones de Siemens, CRRC e Hitachi... y también barajaba a CAF, Alstom y Stadler, porque quiere castigar a Talgo.
El ministro Puente sigue sin dimitir, pese a los 47 muertos y el creciente aos ferroviario, algo que también hacen los presidentes de Renfe y Adif, quienes optan por cesar a cargos menores. Claro que el ministro tampoco ha logrado que los sindicatos ferroviarios retieren la huelga que han convocado para los días 9, 10 y 11. Eso sí, en el Senado se ha reprobado a Puente y se la vuelto a pedir su dimisión.
!!!.Grande !!! @PUEBLAdibujante en @abc_es pic.twitter.com/RL7KJGSjMT
— F. J. A. (@fralbaro) February 3, 2026
En Renfe, su presidente, Álvaro Fernández Heredia, tiene muy cabreados a los maquinistas... y les ha amenazado. Él no dimite, pero ya ha cesado a Josep Enric García Alemany, que era director operativo de Rodalies; y a Sonia Araújo, la directora general de Innovación, Sostenibilidad y Transformación Digital de Renfe.
En el caso de Adif, su presidente, Luis Pedro Marco de la Peña, también se niega a dimitir, aunque ha cesado al director general de explotación y mantenimiento de Adif, Raúl Míguez.