Estamos en un contexto de crisis mundial del automóvil, que ha surgido por muchos factores, pero en gran parte debido a la baja demanda del eléctrico y sus altos costes de producción. En España, el vehículo eléctrico no triunfa y ya lo dice hasta el CIS de José Félix Tezanos porque sólo un 2% de los encuestados (4.016 personas) tiene uno.

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El último barómetro (ver entre las páginas 10 y 13) del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) señala que entre los españoles que tienen vehículo (77,2%), un 40,9% posee un diésel; un 30,3% uno de gasolina; un 9,9% un híbrido; y sólo un 2% un eléctrico. Entre los que tienen un vehículo de motor de combustión, el 85% no piensa cambiarlo y sustituirlo por un eléctrico en los próximos cinco años. En esto último pueden entrar en juego no sólo el caro precio sino la falta de infraestructura de recarga.

Sólo un 12,2% si planea cambiar su vehículo diésel o gasolina por un eléctrico. La mitad responde que lo hará por “razones medioambientales”, un 21,8% alude al “ahorro de combustible y energía” y un 8,5% a “beneficios de movilidad: acceso a zonas de bajas emisiones o aparcamiento gratuito”.

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En nuestro país, el 47% de los españoles ha señalado que está “muy o bastante de acuerdo” con la propuesta de la Comisión Europea de permitir la venta de coches de combustión más allá de 2035. Y es que se han abierto a reducir la ambición de reducir las emisiones de CO2 de coches y furgonetas del 100% al 90%, lo que daba más oportunidades a los diésel, gasolina e híbridos, así como a los combustibles renovables. Pero ahora hay división entre los Estados miembro de la Unión Europea, como se ha visto en la reciente reunión de ministros de Medio Ambiente y el comisario europeo de Clima, Cero Emisiones y Crecimiento Limpio, Wopke Hoekstra, apuntó que algunos países ven que la propuesta “no es necesaria”, pero otros reclaman más flexibilidad.

España y Suecia se oponen a la propuesta de Bruselas, recuerden que Pedro Sánchez ya lo manifestó hace unos meses cuando se conoció la citada propuesta: consideró “un error histórico de Europa” que prorrogue el vehículo de combustión, además, el Gobierno quiere “pisar el acelerador del coche eléctrico”. Mientras que Francia, Alemania e Italia piden flexibilidad, alternativas al eléctrico (por ejemplo, con los combustibles renovables) y apostar por la neutralidad tecnológica.

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En el caso de España, cabe referir algunos datos para ver mejor cómo el eléctrico sigue sin triunfar. En los dos primeros meses se han matriculado 170.186 turismos (+4,6%), según las últimas cifras de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), Faconauto -la patronal que representa a los concesionarios oficiales- y Ganvam -Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios-. Las ventas de turismos electrificados (100% eléctricos e híbridos enchufables) han subido un 55,5% hasta febrero, hasta 36.196 unidades, representando el 21,3% del total. Sin embargo, los híbridos no enchufables siguen siendo los preferidos, con una cuota de mercado del 48% sólo en el mes de febrero.

La baja demanda de los eléctricos y sus altos costes de fabricación también han motivado que los fabricantes automovilísticos hayan reajustado sus planes y estrategias. En el caso de nuestro país, la producción de vehículos electrificados ha caído un 20,4% en febrero y en el acumulado de los dos primeros meses ha descendido un 11,1% y han representado el 9,3% del total. Sin embargo, la fabricación de híbridos no enchufables ha crecido un 11,3% en febrero, a 64.551 unidades, lo que supone el 34,1% del total.