Renfe ha vuelto a números negros en 2025, tras cinco años consecutivos de pérdidas. Una gran alegría que le ha llevado a verse con fuerzas para querer elevar su presencia en Francia... y reducir así la falta de reciprocidad.

Recuerden que el homólogo francés de Renfe, SNCF, empezó a operar en España a través del tren de alta velocidad low cost Ouigo desde el 10 de mayo de 2021 sin ninguna traba... y como ‘agradecimiento’, a finales de 2022, SNCF rompió de forma unilateral la empresa conjunta Elipsos que compartía al 50% con Renfe y operaba las rutas de Barcelona-Lyon y Madrid-Barcelona-Marsella. Más de año y medio le costó a Renfe volver a operar esas rutas y supuso el primer paso para reducir la falta de reciprocidad, siendo aún ministra de Transportes la socialista catalana Raquel Sánchez (hoy al frente de Paradores). Sin embargo, aún no ha podido llegar a París desde Lyon por la demora de la homologación y de los trenes Avril de Talgo; y hace meses se suspendió sine die el estreno de la ruta Barcelona-Toulouse.

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No hay que olvidar que en Francia el permiso es por corredor y no uno nacional como en España. Es decir, aquí se dio un permiso a Ouigo y al italo-español Iryo por el cual pueden operar en cualquier corredor de alta velocidad... y competir con Renfe, mientras este último ha necesitado dos distintos para las rutas a Lyon y a Marsella, y ahora precisa de otros dos para las de París y Toulouse. Debería pedir consejo al fabricante vasco de trenes y autobuses CAF, al que le va mejor en Francia, donde tiene fábrica y logra contratos. Y más ahora, que busca acelerar en el país vecino, pues ha contratado a KPMG, PwC, NTT Data y Forvis Mazars como asesores de cara a las licitaciones de rutas que se darán, dentro de su objetivo para elevar su internacionalización, según informa Cinco Días. Una internacionalización que ha crecido en los últimos años, sobre todo, con el AVE La Meca-Medina en Arabia Saudí y la entrada en el operador ferroviario checo Leo Express, y los lentos pasos dados en Francia. 

Volvamos a los resultados de 2025, que han sido una alegría para el operador público ferroviario que preside Álvaro Fernández Heredia y más en un contexto de creciente caos ferroviario (retrasos, cancelaciones, averías y accidentes que dejan 47 muertos -46 en el trágico descarrilamiento de dos trenes ocurrido en Adamuz y el maquinista muerto en Gelida al caerle un muro-, huelgas...) y de falta de inversión en las infraestructuras ferroviarias (de las que se encarga Adif). Un caos que, en gran medida, se debe a la liberalización de la alta velocidad, por orden europea, que España ha querido cumplir mucho antes que otros Estados miembros de la Unión Europea. Y en el entretanto, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, insiste en presumir de que “el tren vive en España el mejor momento de su historia” y no acudió al funeral que se hizo en Huelva por las víctimas del accidente de Adamuz, pero sí a los Premios Goya.

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Los ingresos de Renfe en 2025 han ascendido un 2,5%, a 4.480 millones, sobre todo, por el aumento en la filial de viajeros, que facturó 2.000 millones (+18,9%). De hecho, ha transportado 531 millones de pasajeros en todos sus servicios (alta velocidad, media distancia, cercanías y regionales), aunque sin superar el récor del año anterior (535 millones), y a los que suma casi 10 millones del AVE La Meca-Medina.

Por su parte, el resultado bruto de explotación (ebitda) ha crecido un 12,6%, pasando de 469,5 millones a 528,6 millones, por el impulso de los ingresos y la mayor eficiencia en la gestión, sobre todo, en lo relacionado con los gastos. Y el resultado neto ha dicho adiós a los números rojos, obteniendo un beneficio superior a 50 millones, “mientras que el resto de las compañías del sector (en alusión a Ouigo e Iryo) continúan en números rojos”, ha recogido en un comunicado, destacando que ha mantenido el liderazgo en todos los corredores de alta velocidad donde tiene competencia.

Por filiales, Renfe Viajeros ha sido la que más ha contribuido en la vuelta a números negros, tras disparar su beneficio desde 5,4 millones a 70,2 millones. Renfe Alquiler de Material Ferroviario ha ganado 5,2 millones. Eso sí, no todo han sido alegrías en el grupo Renfe: la filial de Ingeniería y Mantenimiento ha vuelto a pérdidas, que se han situado en 2,3 millones, debido al incremento de los costes por el encarecimiento de materiales y servicios; y Renfe Mercancías ha tenido unos números rojos de -44,8 millones por la fuerte competencia y la evolución de los tráficos.