Decíamos que en la puja por ‘Warner Bros. Discovery’ (WBD), éramos pocos y parió la abuela porque había surgido el fondo de inversión y activista Ancora, y lo hacía inclinándose por la oferta más alta hasta el momento (la de Paramount Skydance). Ahora, parece que la presión de Ancora ha empezado a dar algún fruto porque WBD baraja reabrir las negociaciones con el grupo audiovisual que dirige David Ellison, según ha informado Bloomberg.
Recuerden que el gigante audiovisual que surgió de la fusión de Warner Media y Discovery, que está controlado por la teleco AT&T en un 71% y la antigua Discovery en el 29% restante, es pretendido por Paramount Skydance y por la progre y blasfema plataforma de streaming Netflix. Una guerra de ofertas que empezó hace unos meses y que aún no ha terminado, pese al acuerdo anunciado entre WBD y Netflix a principios del pasado diciembre.
Ancora invirtió dinero en comprar acciones de WBD y criticó que los consejeros no tuvieran un diálogo suficiente con el grupo que dirige David Ellison (hijo de Larry Ellison, el multimillonario cofundador de Oracle y amigo de Donald Trump). También envió un correo electrónico a David Zaslav, presidente y consejero delegado de WBD, amenazando con iniciar una disputa de poder si la junta directiva no negocia el mejor acuerdo para los accionistas con Paramount. Y parece que todo esto no ha caído en saco roto, porque WBD baraja reabrir las negociaciones con Paramount. Además, también ha influido la penúltima mejora de su oferta, que incluye una tarifa de demora y una comisión que cubriría la rescisión del acuerdo con Netflix.
No hay que olvidar que el grupo audiovisual que dirige David Ellison presentó en su día la oferta más elevada por WBD, la cual ascendía a 108.400 millones de dólares (unos 91.448 millones de uros al tipo de cambio actual),… y es muy superior a la ofrecida por Netflix (82.700 millones de dólares, o sea, 69.768 millones de euros). Sin embargo, WBD optó por la de progre y blasfema plataforma de streaming que lidera Reed Hastings, lo que hizo sospechar que no era una cuestión pecuniaria sino ideológica.
No hay que olvidar que WBD y Netflix aún no han renunciado a la ideología woke (el último invento del progresismo que, a pesar de que surgió en su día para referirse al racismo de EEUU hacía los afrodescendientes, hoy abarca mucho más -por ejemplo, ideología de género, ateísmo, lo políticamente correcto y la corrupción de menores -como llaman en Vox Santiago Abascal y Carla Toscano a un proceso que no sólo supone adoctrinamiento-). En el caso de WBD, una muestra de dicha ideología se puede ver en la serie de Harry Potter que prepara para las plataformas de streaming HBO y HBO Max y que tendrá personajes 'inclusivos y diversos'. Sin embargo, Paramount lleva meses alejándose de lo políticamente correcto y apostando por el anti-woke, y signos de ello se han podido ver en el fichaje de Bari Weiss como editora jefa del canal televisivo de noticias CBS News y en el lanzamiento de la miniserie Alerta Roja sobre las víctimas israelíes de los atentados del 7 de octubre de 2023.
Además, no se debe perder de vista que a Netflix sólo le interesa hacerse con los estudios de cine y televisión de WBD, y sus plataformas de streaming -HBO Max y HBO-, pero no los canales de cable. Sin embargo, a Paramount le interesa WBD en su totalidad. Y entre el gran catálogo de contenidos que tiene WBD se encuentran: los clásicos El mago de Oz y Ben-Hur; las series Juego de Tronos y Friends; las franquicias Harry Potter y The Matrix; o el universo de los superhéroes de DC Comics (Batman, Superman, Wonderwoman, Aquaman…).