Este miércoles, hay alegría para el ámbito de la energía nuclear de nuestro país. Y es que el Parlamento Europeo ha instado al Gobierno Sánchez a revertir el cierre de la central nuclear de Almaraz.

Así lo ha hecho su Comisión de Peticiones, que ha votado el informe que realizó 12065602la misión de eurodiputados que visitó la central nuclear extremeña el pasado febrero para responder a la solicitud de la plataforma ‘Sí a Almaraz. Sí al futuro’. Un documento que “da un respaldo incontestable a la necesidad de que Almaraz continúe. España no puede ser un verso suelto dentro de Europa”, ha subrayado Fernando Sánchez, presidente de la citada plataforma ciudadana y alcalde de Belvís de Monroy y Casas de Belvís.

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En su informe, la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo recomienda revertir el cierre de Almaraz, porque su fin supondría riesgos económicos, demográficos y de estabilidad de red. Desde luego, teniendo en cuenta el contexto internacional y la actual crisis energética, y la necesidad de contar con mayor autonomía energética; así como que hubo un apagón el 28 de abril de 2025 por no haber suficiente potencia síncrona para controlar la tensión, y el propio proceso de transición para luchar contra el cambio climático, decir adiós a nuestros reactores es una mala decisión y se queda fuera del sentido común. 

La citada plataforma celebra el apoyo de dicha Comisión, que va en sintonía con el renacimiento nuclear que se está viviendo en todo el mundo y en la misma línea que ahora impulsa la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Recuerden que esta última ha pedido evitar el cierre prematuro de centrales nucleares y ha tachado de “error estratégico” que Europa se alejara de la nuclear, señalando que debe volver a convertirse en líder mundial de esta energía porque es barata, limpia y europea. Además, ha coincidido con su compatriota, el canciller, Friedrich Merz, en que Alemania cometió un “error estratégico” al abandonar la nuclear (cerró sus tres últimas centrales en abril de 2023).

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El cambio de postura de Von der Leyen es muy positivo, aunque no hay que perder de vista su pasado. Ella es alemana y pertenece al mismo partido que Friedrich Merz y Angela Merkel, es decir, a la Unión Demócrata Cristiana (CDU). Era ministra del Ejecutivo que lideraba Merkel y que en 2011, tras lo ocurrido en Fukushima (un terremoto y posterior tsunami que afectó a dicha central, pero que no causó ninguna muerte por radioactividad y no provocó que Japón abandonará la nuclear), decidió ejecutar la idea de cerrar las nucleares que había empezado a gestar el socialdemócrata Gerhard Schröeder en el año 2000.  

El informe de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo insta al Gobierno a dar continuidad a Almaraz para garantizar la estabilidad de la red, la transición energética y oportunidades reales para la economía y el empleo local. Asimismo, incluye recomendaciones a Pedro Sánchez y sus vicepresidentes y ministros (entre ellos, la climática y antinuclear Sara Aagesen) para realicen una evaluación transparente del impacto que supondría cerrar la central nuclear extremeña, mantenga un diálogo eficaz con todas las partes involucradas y tenga en cuenta que cualquier decisión de gran calado sobre la infraestructura energética nacional tiene importantes consecuencias socioeconómicas y medioambientales. 

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“Este informe del Parlamento Europeo da un respaldo incontestable a la necesidad de que Almaraz continúe por tres motivos fundamentales: para garantizar el suministro eléctrico de nuestro país, para completar el compromiso con la transición energética y para mantener y crear industrias y empleo local de calidad que evite la despoblación. España no puede ser un verso suelto dentro de Europa. Ir a contracorriente de todos nuestros países vecinos tiene un coste demasiado alto que no tendrá vuelta atrás si Almaraz y el resto del parque nuclear echan el cierre”, ha señalado Fernando Sánchez. Por su parte, Patricia Rubio, jefa de la Oficina Técnica de Operación de la central de Almaraz, así como miembro de la plataforma y del colectivo ‘Mujeres por Almaraz, ha apuntado que “el cierre de Almaraz, una central que produce electricidad para cuatro millones de hogares de todo el país y que está considerada como una de las más seguras del mundo, se traduciría en mayor dependencia energética de fuentes fósiles, inseguridad de suministro y encarecimiento de la factura eléctrica que paga cada ciudadano. También significaría desindustrialización y pérdida de miles de empleos locales y nacionales y despoblación. España no puede permitirse cometer un error de este calibre. Tiene que tomar una decisión técnica y no por motivos ideológicos”.