Este jueves, en la Junta de Accionistas de Repsol (esta vez en su sede), se ha podido escuchar una nueva lección en materia energética de Antonio Brufau y Josu Jon Imaz a la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen; el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard; y hasta la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. No es la primera lección ni será la última porque ambos saben de lo que hablan y han referido que no hay que confrontar energías, sino que se necesitan todas para dar respuesta a las necesidades que tiene la población.
El presidente y el CEO de la compañía multienergética han subrayado que los combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón) suponían el 81% de la demanda mundial de energía primaría en el año 2024, frente al 85% de 1980 y el 82% de 2008, por lo que “no se pueden sustituir por las renovables”, de las que tanto presumen y hablan Aagesen y su número dos, Groizard. Eso sí, Von der Leyen ha empezado a dar un giro y ahora quiere impulsar la nuclear en Europa. Brufau se ha preguntado si estos “¿saben lo que dicen cuando proponen sustituir los combustibles fósiles por las renovables? Porque supone sustituir el 81% de la matriz energética, por lo que se necesita reflexión, reflexión y reflexión, así como menos demagogia y más ideología”. Asimismo, ha apuntado que el resto del mundo ha ido añadiendo energías, no sustituyendo, y que “no se trata de una confrontación de energías sino de una adicción de energías para dar respuesta a las necesidades”. En esta misma línea, Imaz ha señalado: “Espero que esta vez sí, Europa aprenda la lección y opte por una visión más amplia y ponga en el frontispicio de las políticas energéticas la seguridad de suministro y la competitividad”.
Brufau se pregunta si los políticos “¿saben lo que dicen cuando proponen sustituir los combustibles fósiles por las renovables? Porque supone sustituir el 81% de la matriz energética, por lo que se necesita reflexión, reflexión y reflexión, así como menos demagogia y más ideología”
Tanto Brufau como Imaz han reivindicado el refino como industria estratégica para España y el conjunto de Europa, pues está permitiendo que nuestro país tenga una situación mejor a la del resto del continente al haber optado por hacer inversiones años atrás. En concreto, “más de 15.000 millones de euros para tener los mejores productos de refino sin ningún apoyo público”, mientras el resto de Europa ha cerrado 35 refinerías. Por ello, ahora podemos producir queroseno, entre otros productos, y “aunque sea tarde, el reconocimiento del sistema de refino español, bienvenido sea”. “El resto de Europa no está en la misma situación porque la voluntad industrial de Repsol no la han tenido otros operadores”, ha apuntado. “El sector de refino es casi invisible, pero aporta el 98% de los procesos productivos de la industria requieren productos procedentes del petróleo, el 97% de los combustibles para movilidad y el 50% de la materia prima de la industria química”, ha subrayado.
El católico Imaz ha destacado “la responsabilidad de esta compañía con el suministro de la energía que España y Portugal necesitan” y “hemos hecho los deberes”. Entre 2008 y 2010, cuando Francia cerraba refinerías e Italia pasaba de 14 a ocho, y ha destacado “la apuesta del presidente por invertir” en dichos activos, algo que en muchos entornos producía cierta incertidumbre, “y por eso hoy estamos mejor y España puede asegurar la seguridad de suministro y contribuir a que el sector turístico se vea poco afectado. Estamos mejor pertrechados”, ha afirmado.
“El sector de refino es casi invisible, pero aporta el 98% de los procesos productivos de la industria requieren productos procedentes del petróleo, el 97% de los combustibles para movilidad y el 50% de la materia prima de la industria química”, subraya Brufau
El CEO de Repsol ha referido que “lo que estamos viendo en Ormuz es inédito, ni siquiera pasó la crisis del 73 generó esta situación” en la que falta el 11-12% del suministro. Al hilo de esto, ha explicado que “Europa es muy deficitaria en diésel (por ejemplo, Francia importa más del que fabrican las cinco refinerías españolas de Repsol) y en queroseno”. Imaz ha preferido ser prudente respecto a descartar problemas de suministro y también sobre el fin de la guerra de Irán, aunque ha apuntado que “si mañana hay acuerdo, habrá que esperar dos o tres meses para volver a flujos normalizados” y también podríamos ver complejidades en las próximas semanas. En cualquier caso, “en España estamos mucho mejor pertrechados porque hicimos los deberes, pero no sólo con las millonarias inversiones de años atrás, sino por actuar desde el primer momento en que surgió el nuevo conflicto en Oriente Medio. Y es que “hemos invertido más de 1.500 millones desde el pasado 1 de marzo en estar mejor preparados para tener queroseno para la economía española, podemos suministrar todo lo necesario y hasta un excedente del 20-25%”, ha explicado, pues no sólo han invertido, sino que han aumentado los inventarios y han cambiado la operación, sobre todo, para que un sector clave de la economía española, como el turismo (que supone el 15% del PIB), se vea mínimamente afectado por la actual crisis geopolítica.
“Hemos invertido más de 1.500 millones desde el pasado 1 de marzo en estar mejor preparados para tener queroseno para la economía española, podemos suministrar todo lo necesario y hasta un excedente del 20-25%”, destaca Imaz
Brufau ha tirado de las orejas, una vez más a Europa, porque necesita replantear su posición en seguridad energética, defensa, materias primas críticas, autosuficiencia… y priorizar dos conceptos: autonomía estratégica y seguridad de suministro. “La diplomacia climática y los objetivos climáticos han perdido peso, excepto en la Unión Europea”, ha afirmado, frente a China, que apuesta por una estrategia de dominio del planeta, y EEUU, que ha optado por la reindustrialización de su economía buscando autosuficiencia. “El Pacto Verde condicionó mucho las políticas dedescarbonización, olvidando la industria”, ha subrayado, añadiendo que esta última ha perdido peso en el PIB europeo, pasando del 22% en 2010 al 17,5% en 2024, “y eso es una mala señal”, ha advertido. Asimismo, ha señalado que “la dependencia energética y la poca financiación tecnológica nos han hecho perder competitividad”... pero en el entretanto, en el mundo no se han conseguido reducir las emisiones, y que “hemos perdido los pilares que han sustentado nuestro estado del bienestar (defensa, energía e industria)”. “Hoy vemos a China como un gran país con unas voluntades de dominio, tenemos que relanzar los lazos transatlánticos con países como EEUU con los mismos valores y la democracia. Es momento hoy de relanzar la unión de Europa, EEUU, Canadá, Australia y Corea del Sur para enfrentar la situación y la voluntad de invasión o control de China”.
“Cuidado con frivolizar con la importancia de los combustibles fósiles, como el petróleo y el gas”, ha advertido el presidente no ejecutivo de Repsol. También se ha acordado del carbón, “la fuente de energía en la que más crece en su consumo entre los años 2000 y 2023, sobre todo, en los países en fase de desarrollo y en China”. Claro que no sólo apuesta por los combustibles fósiles, los combustibles renovables, el refino y las energías renovables, sino que también propone eliminar la barreras a la inversión y a la financiación de infraestructuras e industrias relacionadas con el petróleo y el gas, yendo en la misma dirección que el resto del mundo. Además, quiere que en el viejo continente se permita explorar en hidrocarburos.
“El planeta necesita todas las energías. Sería mejor que los reguladores aplicasen una visión mucho más amplia porque todas las energías son absolutamente necesarias. Y si se consigue eso, volveremos a poner a Europa en el lugar que tenía, pero si solo apostamos por la electrificación renovable estamos destinados a mantener la irrelevancia de Europa”, dice Brufau
Brufau también ha criticado que nos hayamos puesto “a regular lo que tienen que hacer los demás” al encabezar el liderazgo verde y climático. Por ejemplo: la directiva conocida como la de las '3Ds' que obliga a empresas extranjeras que quieren hacer negocio en Europa a cumplir una serie de normas y en caso contrario, se exponen a multas; la regulación sobre las emisiones de metano, que impone requisitos a todo el petróleo y el gas que se importe, “y ya se ha avisado de que el 80% del petróleo y el 40% del gas que no cumple no podrá entrar”; y luego está el coste de CO2 en Europa, que no es competitivo y “es el más caro del mundo” (ha llegado a 100 euros por tonelada y ahora está en unos 70), pero “no lo paga nadie en el resto del mundo, excepto en Reino Unido, que casi no tiene industria; no existe en China y sólo en algunos estados de EEUU”. “El planeta necesita todas las energías. Sería mejor que los reguladores aplicasen una visión mucho más amplia porque todas las energías son absolutamente necesarias. Y si se consigue eso, volveremos a poner a Europa en el lugar que tenía, pero si solo apostamos por la electrificación renovable estamos destinados a mantener la irrelevancia de Europa. Nosotros en Repsol tenemos las ideas muy claras, hidrocarburos, electricidad, renovables… conseguiremos ser neutros en carbono. Lo único que pedimos es sentido común”.
En esta ocasión, la Junta se ha celebrado en la sede de la compañía, una cita que no se han perdido los sindicatos UGT y CCOO (han montado una protesta en la puerta por el bloqueo del convenio colectivo y pidiendo la mejora de salarios y avences en conciliación, entre otros temas). Eso sí, han formulado preguntas cuatro accionistas pero ninguno ha sido de alguna asociación u organización ecologista como en las juntas de años anteriores. Entre dichas preguntas no ha faltado el queroseno, Venezuela, la cotización y el dividendo. El CEO ha sido el encargado de responderlas ofreciendo un mensaje de tranquilidad respecto al queroseno; señalando que en Venezuela “se ha abierto un tiempo nuevo y oportunidades para que la calidad de vida de las personas mejore” y allí Repsol sigue comprometido y “es percibido por el entorno internacional y por Venezuela como alguien que puede ayudar a lo que necesita ahora el país, y cuenta con el apoyo absoluto de la Administración de EEUU y del Gobierno venezolano”, donde ahora lo primero es seguir produciendo y aumentando dicha actividad para contribuir al desarrollo económico y social del país y más adelante se afrontará el debate del cobro de la deuda. Asimismo, Imaz ha apuntado que le ha parecido interesante la reflexión sobre el scrip dividend que le ha hecho un accionista, mostrándole su solidaridad, pues dicha fórmula “quita valor a acciones que ustedes tienen y genera ciertos recelos, hay que jugar con los factores que provoca en los fondos y el resto de accionistas, tiene dificultades y ventajas”. Además, ha contestado que el dividendo será de 1,05 euros este año y en tres años superará los 1,30 euros, gracias a la fortaleza de sus activos y negocios y a las nuevas plataformas que complementan el rumbo del flujo de caja al alza: “el único techo está en nosotros mismos y en la vocación de seguir creciendo”.
“Apostamos por todas las energías y la sostenibilidad está en nuestro ADN, estoy no es un bla, bla, bla, hemos superado el 15,1% del objetivo de reducción de intensidad de carbono y hemos ampliado y ajustado al 25% el objetivo para 2030”, apunta el CEO
De acuerdo a su actualización estratégica, la prioridad en el negocio de Exploración y Producción seguirá siendo la generación de caja libre, una ejecución eficiente de los proyectos y una gestión activda del portfolio, con más del 80% de la inversión destinada a EEUU para alcanzar una media de entre 580.000 y 600.000 barriles equivalentes de petróleo día. También hay palancas de crecimiento en el negocio Industrial, como: la nueva planta de combustibles renovables de Puertollano, que ya ha comenzado su proceso de puesta en marcha; la futura planta demostrativa de combustibles sintéticos de Bilbao; la ampliación del complejo industrial de Sine (Portugal); y el desarrollo de la Ecoplanta en Tarragona, cuyo inicio de operación está previsto en 2029. En el área Cliente se consolidará la ambiciosa propuesta multienergía, potenciando tanto el negocio convencional como los nuevos, con el objetivo de superar los 4 millones de clientes en electricidad y gas en 2028. Y en Generación Baja en Carbono, se apuesta por el crecimiento autofinanciado, con la previsión de poner en 1 gigavatio (GW) al año y alcanzar 9 GW a finales de 2028. Y es que “disponer de una energía fiable y competitiva en precio, de materias primas críticas y de capacidades industriales y tecnológicas propias es imprescindible”, ha enfatizado. “Apostamos por todas las energías y la sostenibilidad está en nuestro ADN, estoy no es un bla, bla, bla, hemos superado el 15,1% del objetivo de reducción de intensidad de carbono y hemos ampliado y ajustado al 25% el objetivo para 2030”, ha añadido.
Todos los acuerdos propuestos han sido aprobados por los accionistas. Entre ellos, los relacionados con el dividendo, que seguirá creciendo, en concreto entre un 6% y un 9%, como ha referido Imaz; y con los consejeros. En concreto, se ha reelegido al ‘otro externo’ y presidente de la filial vasca Petronor, Emiliano López Achurra, asi como a los independientes Iván Martén, Ignacio Martín San Vicente y Carmina Ganyet i Cirera.