Desde el Foro Económico Mundial que se está celebrando en Davos (Suiza), el ingeniero salmantino Ignacio S. Galán (75 años) no ha escondido la ambición de que Iberdrola sea la mayor eléctrica del mundo en capitalización. Pero la gran pregunta es si, en caso de que eso suceda, él seguirá estando al frente… o no.

En una entrevista en Expansión, el presidente ejecutivo de la eléctrica centenaria (este año cumple 125 años de historia... y lo ha empezado a celebrar con la compra masiva de portadas de periódicos) ha referido que “hace un año, sabíamos que podíamos superar los 100.000 millones de euros de capitalización y hoy estamos convencidos de que podemos convertirnos en la mayor eléctrica del mundo”. De hecho, Iberdrola ya es la mayor eléctrica de Europa por capitalización y se encuentra entre las dos más grandes del mundo, pues ya vale en bolsa 124.000 millones; y dentro del parqué español, es la tercera empresa más valiosa, tras Inditex (173.400 millones) y Banco Santander (152.200 millones). Además, Galán ha añadido que “si hoy valemos 125.000 millones con sólo un 20% del consumo energético electrificado, ¿cuánto podemos valer si electrificamos el 40% ó el 50%, como indican las estimaciones más conservadoras?”.

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El presidente ejecutivo de Iberdrola sigue sin aclarar su sucesión, pero ha señalado que “seremos un grupo centrado en las personas y fiel a los principios y los valores que llevamos poniendo en práctica durante estos 125 años de historia. Tengo una gran confianza en esa Iberdrola de 2050, porque hoy estamos trabajando ya en el desarrollo de los equipos que la harán realidad”. Entre esas personas no se puede olvidar que ya trabajan en la eléctrica sus dos hijos varones y uno de sus yernos: Ignacio Sánchez-Galán García-Tabernero es director de Compras y de Servicios Globales desde hace tiempo; su hermano pequeño Pablo se incorporó el pasado septiembre a Iberdrola | bp pulse, la sociedad que comparten al 50% la eléctrica y la petrolera británica BP para desplegar infraestructura de recarga pública rápida y ultrarrápida para vehículos eléctricos en España y Portugal; y su cuñado David Mesonero (marido de Inmaculada) trabajó en Siemens Gamesa (cuando aún era algo española y no 100% alemana) y en PRISA (grupo mediático al que Galán retiró publicidad durante un tiempo) antes de llegar a la eléctrica, donde es director de Desarrollo Corporativo y suena como posible sucesor de José Sáinz Armada (66 años) en el cargo de director financiero.

Y quizá de cara al trabajo en el desarrollo de los equipos para la eléctrica de 2050, Galán ha referido que un “liderazgo responsable es el que fija objetivos en función de tus propias prioridades, pero también de las implicaciones para la sociedad”. Asimismo, ha destacado que “al día siguiente de presentar un plan, nos ponemos a trabajar para superarlo” y que “cada vez que hacemos un plan, en Iberdrola dedicamos mucho esfuerzo a analizar también el impacto de cada inversión para nuestros empleados, nuestros clientes, nuestros proveedores y la sociedad en general”. Eso sí, a la ambición por ser la mayor eléctrica del mundo en capitalización, se suma el anuncio de que el dividendo “seguirá creciendo”, algo que contentará a los numerosos fondos presentes en su capital (entre ellos, el soberano catarí QIA y el de inversión estadounidense BlackRock), claro que dicho crecimiento irá “en función de nuestros resultados”.

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Galán ha señalado que “un mundo en cambio constante como éste necesita más que nunca el diálogo. Y, en mi experiencia, siempre se pueden buscar puntos de encuentro”. Esto se pueden aplicar a muchos aspectos desde la urgente inversión en redes eléctricas a la prórroga nuclear. Desde Davos, el presidente ejecutivo de Iberdrola ha subrayado que “en España, tenemos unas centrales nucleares seguras y eficientes que pueden seguir prestando servicio más allá de las fechas de un protocolo que se firmó en unas condiciones muy distintas a las actuales”. Este ingeniero industrial ha insistido en que “mantener la operación de las nucleares es clave para asegurar el suministro y la competitividad” y en que “los datos demuestran que mantener las nucleares es positivo para España en términos de seguridad, costes y emisiones”. Además, ha añadido que él cree “en un mix energético que permita dar a nuestras sociedades la energía que necesitan en las mejores condiciones de seguridad, coste y respeto al medio ambiente”. Esperemos que tanto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Energética y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, tengan muy en cuenta estas palabras y las recientes advertencias que han llegado desde Alemania, Deloitte, Foro Nuclear y otras muchas voces. 

Y por cierto, en Davos, Donald Trump también se ha mostrado a favor de las nucleares. “Estados Unidos está apostando fuerte por la energía nuclear. No era partidario de ella, pero el progreso en seguridad que han logrado es increíble”, ha subrayado. Unas palabras que han disparado la cotización de algunas empresas nucleares norteamericanas (Oklo, Nuscale, Nano Nuclear y Cameco, entre otras).

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Y en paralelo, no se puede olvidar la apuesta de la eléctrica por la eólica marina. Su filial británica (Scottish Power) ha elegido a Boslan, una compañía de Accenture, para supervisar la fabricación y el control de calidad de los componentes clave para su parque eólico marino East Anglia 2, situado en el mar del Norte. Asimismo, se prevén buenas noticias en EEUU, porque otras compañías que han recurrido ante los tribunales la suspensión de las obras de parques eólicos marinos que decidió Trump hace unas semanas ya han obtenido fallos favorables: en concreto, Orsted, el fondo Global Infraestructure Partners -GIP- (que es parte de BlackRock), Equinor y Dominion Energy. Iberdrola y el fondo Copenhagen Infraestructure Partners (CIP) -su socio en el parque eólico marino Vineyard Wind 1- fueron los útimos en recurrir... y están a la espera de conocer el fallo. 

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