Enel ha dado a conocer su plan estratégico 2026-2028, destacando la cifra de inversiones. Entre ellas, ha anunciado 5.460 millones de euros para Endesa en el negocio de redes, pese a la baja retribución fijada por la CNMC (del 6,58%, frente al 7-7,5% que reclama el sector eléctrico). Y el mercado ha aplaudido: la cotización de Enel sube más de un 6,5% y la de Endesa lo hace más de un 2,5%.
Recuerden que la energética italiana está controlada en un 23,6% por el Estado italiano y es dueña del 70% del capital de Endesa, de la que recibe jugosos dividendos. De esta forma, se entiende algo mejor que la primera vaya a destinar mucho más dinero a las redes de Italia (en concreto, 14.300 millones), pero no tanto que la cifra de Hispanoamérica (6.240 millones) también supere a la de Endesa… y más cuando hace más de una década, Enel se quedó el negocio que la española tenía allí por unos 8.253 millones. Por tanto, parece que la gestión de José Bogas, CEO de Endesa, seguirá viéndose limitada, aunque los 5.460 millones anunciados para invertir en España y Portugal superan los 4.000 millones del plan 2025-2027...
Un anuncio de mayores inversiones en redes que llega justo cuando urgen las inversiones en las redes eléctricas españolas, pues ya están lastrando proyectos empresariales y la construcción de viviendas, y además, hay serios riesgos de un nuevo apagón. Parece que, por ahora, Enel no ha llevado a la realidad la amenaza que hizo su director de Administración, Finanzas y Control, Stefano de Angelis, ante los analistas el pasado noviembre, cuando refirió la posibilidad de reducir sus inversiones en redes en España si la retribución no mejoraba. Y por ahora, la CNMC la ha mejorado poco, sólo se ha incrementado del 6,46% propuesto en un principio al 6,58%, frente al 5,58% que está en vigor desde 2025.
En la actualización de su plan estratégico 2026-2028, la energética italiana que dirige Flavio Cattaneo contempla unas inversiones totales de 53.000 millones, frente a los 43.000 del plan anterior, el correspondiente al periodo 2025-2027. Asimismo, presume de que la solidez alcanzada entre 2023 y 2025 “nos permite contar con una flexibilidad financiera de aproximadamente 15.000 millones de euros, que se destinarán tanto a la expansión industrial como al fortalecimiento de nuestra política de distribución”, algo en lo que ha contribuido el mayor dividendo y la recompra de acciones. De hecho, Enel ha avanzado que el dividendo anual se incrementará una media del 6% desde los 0,49 euros por acción de 2025. Y dentro de dicho dividendo cobra un gran papel el que recibe de Endesa al controlar el 70% de su capital.
De las inversiones totales de 53.000 millones, unos 26.000 millones irán al negocio de redes y otros 26.000 millones al negocio integrado (dentro del cual 20.000 millones se destinarán a energías renovables). De esos 20.000 millones, el 76% se concentrará en Europa y el 24% restante en Hispanoamérica, y los principales países receptores serán Italia, España y EEUU (allí acaba de cerrar un acuerdo con Excelsior Energy Capital para comprar 830 megavatios -MW- solares y eólicos). Por tipo de energías, energías, Enel apostará especialmente por la eólica, que concentrará 10.000 millones; le seguirán: la solar fotovoltaica, con 3.600 millones; el almacenamiento en baterías, con 3.000 millones; y la hidráulica, con 800 millones. Además, se destinarán unos 2.000 millones a mantenimiento del capex. Y todo ello con la vista puesta en incrementar su capacidad instalada en 15.000 MW: 7.000 eólicos, 4.300 en almacenamiento y 3.800 en fotovoltaica.
Eso sí, en el nuevo plan estratégico no se menciona explícitamente a la energía nuclear... aunque sí se la tiene en cuenta implícitamente. Cabe recordar que el Consejo de Ministros italiano aprobó el pasado octubre un proyecto de ley que delega al gobierno (que ahora lidera Giorgia Meloni) la responsabilidad de la reintroducción de la energía nuclear en el país, en el marco de las políticas europeas de descarbonización para 2050 y los objetivos de seguridad energética. Asimismo, en noviembre de 2024, Cattaneo anunció la creación de una empresa de reactores pequeños, junto con Leonardo y Ansaldo. Y en el caso de España, recuerden que Endesa es accionista de seis de los siete reactores que están operativos (Almaraz I y II, Ascó I y II, Trillo y Vandellós II; o sea, todos menos Cofrentes -que es propiedad al 100% de Iberdrola) y Bogas ha defendido, especialmente, la necesaria prórroga de Almaraz, la primera que cerraría si el Gobierno insiste en cometer el mismo grave error que Alemania y cumplir el calendario progresivo de cierres nucleares que acordó en 2019.