Duro Felguera celebra en bolsa, con un subidón superior al 50% en los últimos cinco días, que el juez haya homologado su plan de reestructuración. En concreto, subió un 44,58% el pasado lunes 15, pasando de 0,17 euros a 0,24 euros, y este martes ha iniciado la sesión con un aumento del 23%, que se ha ido relajando al 5,6%, hasta 0,25 euros. Y al cierre de la sesión, el subidón de los últimos cinco días supera el 60%, tras cerrar, finalmente, con un alza del 11,67% este martes. 

Recuerden que la ingeniería asturiana está controlada en un 64,663% por José Miguel Bejos y Mota-Engil México (propiedad al 51% de la constructora portuguesa Mota-Engil y en un 49% de Prodi). También salvada con dinero de todos los españoles y del resto de europeos, a través del fondo para empresas estratégicas de la SEPI que se nutrió con fondos europeos: recibió un rescate de 120 millones de euros en marzo de 2021… y aún no lo ha devuelto. Además, recibió otros 6 millones del Principado de Asturias. Eso sí, el holding público empresarial no ha entrado en su capital, como sí ha acabado haciendo en Talgo

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Ahora la SEPI permite a Duro Felguera retrasar el pago de dicho rescate, así como flexibilizar la naturaleza jurídica de la deuda y revisar el tipo de interés aplicable, según informa El Correo. Por cierto, al hilo de dicho rescate, el Tribunal de Cuentas ha referido dos principales impulsores: el Ministerio de Industria y la Consejería de Industria, Empleo y Promoción Económica del Principado de Asturias que entonces lideraba Enrique Fernández, este último fue nombrado presidente de Hunosa (empresa que es propiedad al 100% de la SEPI), como informa The Objective. ¿Casualidad? Por supuesto que no, y muchísimo menos si se recuerda al poeta, dramaturgo, filósofo e historiador alemán Friedrich Schiller, quien defendía que las casualidades no existen. Más bien parece un premio y un agradecimiento…

Sin embargo, conviene recordar que los 126 millones de dinero público no solucionaron los problemas de la ingeniería, ni tampoco el cambio en su accionariado, y a menudo ha seguido necesitando de otras ayudas. El pasado otoño, anunció una nueva inyección de dinero de Grupo Prodi, tras presentar un plan de reestructuración y evitar el concurso de acreedores, y recibió una oferta por su sede. Eso sí, también había anunciado despidos: un ERE que afectaba a un máximo de 699 trabajadores, nada más y nada menos que la mitad de su plantilla, pero más adelante, tras las negociaciones, la cifra se redujo a 249 y posteriormente, a 180, lo que supone cerca del 13% de la plantilla. Además, comunicó la venta de su fábrica de calderería pesada (más conocida como ‘El Tallerón’) a Indra, empresa donde el Estado controla el 28% del capital.

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Ahora, Duro Felguera ha recibido la homologación judicial a su plan de reestructuración, que fue defendido por su presidente ejecutivo, Eduardo Espinosa, el pasado 23 de abril ante el juez, llegando a apuntar que ya se apoyaba en avances concretos. Ahora la ingeniería abre una nueva etapa de “estabilidad” y activa “una transformación financiera, jurídica y operativa orientada a reforzar su estabilidad, su actividad y su crecimiento sostenible”.

Dicho plan de reestructuración afecta a deuda ordinaria y financiera, obligaciones convertibles, créditos de proveedores no estratégicos y pasivos contingentes vinculados a litigios y proyectos históricos, que en total ascienden a 980 millones (incluyendo reclamaciones de 408 del proyecto Djelfa, que acabó cediendo a empresas chinas). A esto suma la novación de la deuda vinculada al fondo de empresas estratégicas de la SEPI a tipos de mercado y para amortizar hasta 2035. Además, habrá una recapitalización con una reducción de capital para absorber las pérdidas y una ampliación de capital por 10 millones suscrita por Grupo Prodi, y entrará liquidez de la venta de la sede central y de ‘El Tallerón’.

Desde los accionistas minoritarias han optado por la cautela. El presidente de la Sindicatura de Accionistas Minoritarios (SAM) de Duro Felguera, Eduardo Breña, ha apelado a la prudencia tras la homologación del Juzgado de lo Mercantil de Gijón del plan de reestructuración de la ingeniería y ha recordado en su cuenta de X que la ampliación de capital por 10 millones de euros de Prodi todavía está pendiente y esto debe tenerse en cuenta antes de realizar opiniones “muy optimistas”. Y el consejero de Hacienda y portavoz del Gobierno asturiano, Guillermo Peláez, ha apuntado a la citada homologación como “buena noticia” por aclarar el “futuro inmediato” de la compañía. “Creemos que puede facilitar que se concrete la operación con Indra”, ha añadido.