Dcoop no sólo apuesta por el aceite de oliva, sino que ha dado un paso más en su diversificación y ahora entra en el negocio del zumo de naranja. Lo hace al comprar la antigua fábrica que Zumosol tenía en Palma del Río (Córdoba) en una subasta y se hace con la reconocida marca.
Esta cooperativa agroalimentaria española -que agrupa a 75.000 agricultores y ganadores- se dedica en gran medida al aceite de oliva y hace meses se rumoreó su interés por hacerse con Deoleo (dueño de Carbonell, Hojiblanca, Koipe, Bertolli y Carapelli, entre otras marcas, y que está controlado por el fondo de inversión CVC). Claro que no sólo se dedica al aceite de oliva, sino también a: la aceituna de mesa, el vino, las actividades ganaderas (especialmente, a la leche de cabra, el porcino blanco, la carne de vacuno y los insumos ganaderos), los frutos secos, los cereales, los suministros y el crédito (para cubrir las necesidades financieras de sus cooperativas asociadas).
A este portfolio y actividades Dcoop sumó el año pasado la comercialización de naranja a granel para destinarla a la industria. Ahora da un paso más en este sentido y entra en el negocio del zumo de naranja al comprar la antigua fábrica de Zumosol y la propia marca. De esta forma, Dcoop quiere aprovechar las posibilidades de desarrollo que tiene el sector de los cítricos en el valle del Guadalquivir y así también generar valor para sus cooperativistas.
Rafael Sánchez de Puerta, director general de Dcoop, ha señalado que la nueva apuesta surge “por el empuje de las cooperativas citrícolas, algunas de las cuales ya pertenecían a Dcoop en otras actividades como la aceituna de mesa”. De hecho, esta cooperativa ya cuenta en su sección citrícola con siete entidades: la cooperativa de segundo grado Zuman con sede en Sevilla; Coare y Huertas de Palma del Río; Iberia, Covidesa y El Carrascal de Posadas; y Frubézar, de Córdoba. “La naranja industrial tiene posibilidades de desarrollo en estas comarcas y creo que la unión de las cooperativas ha sido un primer paso para ahora centrarnos en la reactivación de una fábrica tan emblemática, que ahora es propiedad de los cooperativistas”, ha añadido Sánchez de Puerta.
La citada fábrica tiene un suelo industrial de cinco hectáreas, de las que 26.000 metros cuadrados están construidos. Al suelo comprado se suma el procesado de fruta y la depuradora, y ahora empezará la adaptación y la renovación de la maquinaria. De esta forma, la planta de Palmar del Río y una reconocida marca como Zumosol tendrán nuevas oportunidades bajo la cooperativa Dcoop y aprovechando el potencial de desarrollo que el sector cítrico tiene en el valle del Guadalquivir.
Recuerden que Zumosol perteneció al grupo Pascual hace años, pero después pasó a manos extranjeras. En 2013, la marca fue comprada por el grupo turco Toksöz por unos 40 millones de euros, pero en los años siguientes, no logró buenos números y se la alquiló a la empresa brasileña Citrosuco. Más tarde, segregó parte de las instalaciones en 2019 y un año después se marchó esta última, hubo dos ERTE y dos intentos de venta que se frustraron. Ahora Dcoop se ha hecho con la fábrica y con la marca.