CIE Automotive se ha convertido en un gran activo para los Riberas, que controlan el 15,693% de su capital a través de su holding familiar (Acek Desarrollo y Gestión Industrial). Y es que, este proveedor de componentes del sector del automóvil está sorteando la crisis mucho mejor que Gestamp (de la que los Riberas controlan el 75%) y Michelin, entre otros, unas diferencias que también se ven entre los propios fabricantes de automóviles. Ahora se ha vuelto a comprobar en los resultados de CIE en 2025, pues ha mantenido ingresos y ha logrado un beneficio récord en un contexto adverso.
La multinacional vasca de componentes de automoción CIE Automotive no sólo ha seguido dando alegrías a los Riberas, sino también al resto de sus accionistas. Estos son: Corporación Financiera Alba (el vehículo inversor de los March), con un 10% del capital; Elidoza Promoción de Empresas (sociedad de la familia Egaña), con otro 10%; el presidente de CIE, Antonio María Pradera, con otro 10%; el fondo de inversión Fidelity, con un 7,353%; y el fabricante automovilístico indio Mahindra, que hace unos meses pasó del 7,159% al 3,58%.
Vayamos a los resultados de 2025. Los ingresos se han mantenido bastante estables, al pasar de 3.960,6 millones de euros a 3.958,3 millones, en un difícil contexto de volúmenes de ventas del sector y con impacto del tipo de cambio. Por regiones, destacan los 1.415,2 millones facturados en Europa y los 1.174,5 millones de Norteamérica, seguidos de India (668,1 millones), Brasil (433,2 millones) y China (267,3 millones).
Por su parte, el resultado bruto de explotación (ebitda) ha ascendido a 746,2 millones; y el resultado neto de explotación (ebit) lo ha hecho hasta 542,9 millones. Y el beneficio neto ha alcanzado la mayor cifra en la historia de la compañía, al obtener 335,8 millones, superando el récord de 2024 (325,7 millones). Además, la generación de caja operativa de 506,5 millones ha contribuido en la reducción de la deuda financiera neta, hasta 899,2 millones.
Es cierto que CIE ha superado las expectativas del mercado en sus cifras de 2025, pero no ha obtenido premio bursátil: su cotización desciende casi un 0,5%. Parece que se ha cumplido lo que apuntaban los analistas del Banco Sabadell, que consideraban que las guías sobre márgenes podrían ser ligeramente decepcionantes para el mercado, en un contexto en el que la compañía quizá prefiere ser conservadora.
“Cerramos el año con los mejores resultados de nuestra historia, demostrando que nuestra gestión es la que marca la diferencia: eficiencia operativa, disciplina financiera y creación de valor”, ha destacado el CEO, Jesús María Herrera, añadiendo que han cumplido todos los objetivos y compromisos del Plan Estratégico 2021-2025. Ahora se preparan para iniciar una nueva fase con el objetivo de “consolidarnos como referentes mundiales del sector”, aunque este seguirá afrontando “un entorno volátil e incierto”.
Y los buenos resultados de 2025 y el cumplimiento de objetivos han repercutido en la remuneración de Herrera, que ha subido un 36,47%, hasta 8,083 millones. También han beneficiado al vicepresidente ejecutivo, Fermín del Río, que ha cobrado 534.000 euros, un 49,16% más, pero no tanto al presidente y accionista, Antonio María Pradera, que ha recibido 1,268 millones (-0,16%).