Hace años, Hispanoamérica se tiñó de rojo, con líderes progres y de ultraizquierda, fieles a cumplir los postulados del Nuevo Orden Mundial (NOM), debido al auge que cobraron grupos como el Foro de Sao Paulo y el Grupo Puebla, que pretendían extender el comunismo, el aborto y la ideología de género. Sin embargo, las cosas están cambiando desde 2023 y las últimas elecciones que han vivido varios países hispanos van constatando un giro a la derecha (como se está dando en Ecuador con Daniel Noboa, en Argentina con Javier Milei, en Bolivia con Rodrigo Paz y en Chile con José Antonio Kast). Asimismo, hay un viraje a favor de valores como la vida y la familia, y de la fe católica, como se puede ver en Colombia con su nuevo presidente, Abelardo de la Espriella. Allí, se avanza en volver a la cordura y al sentido común, como se refleja ahora con un proyecto de ley que busca prohibir tratamientos quirúrgicos y hormonales de cambio de sexo a menores de edad.

Dicho proyecto de ley se denomina ‘Laura, niños no experimento’ y se ha presentado en el Congreso colombiano, como informa Aciprensa. Los diputados provida han explicado que de esta forma recuerdan a la joven Laura, que a los 15 años fue diagnosticada con “disforia de género de manera precipitada” y sometida a tratamientos hormonales y una cirugía de masculinización. Sin embargo, más tarde, la joven se arrepintió por los efectos psicológicos y físicos, e inició un proceso judicial contra los responsables. Además, el médico que ejecute dichos tratamientos podrá ser sancionado con la suspensión del ejercicio de la medicina por hasta un máximo de cinco años y también se podrá sancionar a las Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) y las Entidades Promotoras de Salud (EPS) que autoricen, financien, faciliten o toleren esos tratamientos.

De esta forma, se busca proteger a los menores y evitar que sean sometidos a procedimientos “con efectos potencialmente irreversibles” y al riesgo de padecer tumores y problemas de fertilidad. Asimismo, se quieren evitar que sufran problemas mentales porque se ha constatado que los tratamientos farmacológicos y quirúrgicos incrementan el riesgo a que se desencadenen trastornos psicoafectivos y psiquiátricos. Además, muchos de los medicamentos que se usan no están aprobados ni indicados por el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA) para tratar la discordancia/incongruencia o disforia de género. Un paso con el que Colombia quiere seguir los que ya han dado Reino Unido, Suecia y Finlandia en beneficio de los menores de edad.

Hace unas semanas, también en el Congreso de Colombia, se presentó un proyecto de ley para prohibir la maternidad subrogada (vientres de alquiler), frenar “la explotación reproductiva de las mujeres y evitar que los niños sean convertidos en objeto de transacciones”. Su autor, Luis Miguel López Aristizábal, denunció que, debido a un vacío legal, el país se ha convertido en “uno de los principales destinos de un mal llamado turismo reproductivo, donde vienen parejas del extranjero a comprar bebés”.

Estos dos proyectos de ley son sólo una muestra del giro que ya está dando el país, con De la Espriella como presidente, quien no tiene miedo de hablar de Dios y le invocó en su toma de posesión. Increíblemente, fue condenado por ello por un juez que le obligó a pedir perdón… y lo hizo en una intervención que concluyó diciendo: ¡Viva Cristo Rey! Entre sus primeras medidas, está la lucha contra los narcoterroristas y la guerrilla, algo en lo que cuenta con la ayuda de EEUU.

Recuerden que Colombia no es el único país que ha celebrado elecciones en Hispanoamérica este año. Costa Rica tiene ya como presidenta a Laura Fernández, del partido de centroderecha Pueblo Soberano al que también pertenecía su antecesor Rodrigo Chaves. Le siguió Perú, que ahora preside la derechista (que no ultra) Keiko Fujimori; y después Colombia. Brasil será el próximo país en celebrar elecciones y entre los candidatos están el progre y actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, y Flávio Bolsonaro (uno de los hijos del anterior presidente, Jair Bolsonaro), quien sigue recortando distancia en las encuestas al primero. Además, Haití, pese a la violencia extrema de las pandillas, intentará celebrar elecciones el 13 de diciembre, las primeras en una década.

En paralelo, en Nicaragua, la Asamblea Nacional -controlada por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo- ha aprobado por unanimidad la reforma constitucional que excluye a la oposición de las elecciones, pese al rechazo nacional e internacional. El pasado julio, el propio Ortega ya advirtió que se acabaron las elecciones. Dicha reforma modifica varios artículos de la Constitución por lo que, en resumen, extiende el mandato presidencial y otros altos cargos de seis a siete años, que pueden ser prorrogables. El dictador Ortega gobierna el país desde 2007, aunque también lo hizo entre 1979 y 1990, y junto a su mujer, Rosario Murillo, sigue afianza una dictadura que no sólo restringe libertades de los ciudadanos sino que también persigue a los cristianos.

Ante la aprobación de la reforma constitucional, Ruta del Cambio (organización defensora de los derechos humanos y del Estado de derecho, que tiene entre sus líderes a Félix Maradiaga, excandidato presidencial y ex preso político ahora en el exilio) ha mostrado su rechazo en un comunicado, donde ha subrayado que fue aprobada por “una Asamblea Nacional despojada de toda independencia y reducida a notaría de la voluntad de Daniel Ortega y Rosario Murillo”, según informa Aciprensa. “Es la formalización de la usurpación del poder mediante un texto redactado en secreto, dictaminado sin oposición y votado con obediencia unánime por quienes deben sus cargos, sus privilegios y su impunidad a la pareja que ha secuestrado el Estado”, añade Ruta del Cambio.

Con dicha reforma, Ortega ha suspendido las elecciones de este año y ha extendido su mandato hasta 2028.

Y en México, el pasado 30 de agosto hubo una celebración eucarística en la Catedral de Tlalnepantla en el Estado de México, donde los fieles se consagraron al Sagrado Corazón de Jesús, tres días después del estreno la película Sagrado Corazón: Su Reino no tendrá fin en el país. La misa estuvo presidida por el arzobispo de Tlalnepantla, Mons. José Antonio Fernández Hurtado, quien también invitó a los participantes a realizar dicha consagración “en nuestra casa todos los días”, según recoge Aciprensa. Precisamente, dicha película ha tenido un gran éxito de taquilla en Francia y llegará a los cines españoles el próximo día 11.

También en México, ha estado unos días el obispo de la diócesis española de Orihuela-Alicante, Mons. José Ignacio Munilla, como ha dado buena cuenta en la red social X. Entre otros actos, ha podido conocer a las Madres buscadoras, un colectivo que representa a las 132.000 madres de desaparecidos. Ellas se reúnen mensualmente en la Misa presidida por los obispos en las catedrales, donde se les reserva un lugar especial, además de colocar una pancarta con el rostro de sus hijos desaparecidos y donde se ruega a Dios por ellos, denunciando también la inacción gubernamental… Además, en el programa ‘Sexto Continente’ emitido el viernes 4, Mons. Munilla ha compartido más experiencias que ha vivido en su visita a México, “nuestra nación hermana”