Acudimos a los avisos, sinceramente, porque tenemos una "vocación brutal", explica Josema Vallejo, Vpte. de la asociación Policía S.XXI. Y es que, Ssi te lesionan, el Estado se lava las manos; si te matan, tu viuda tiene que litigar contra la administración.
"Un puñetazo a un guardia civil le sale a un delincuente por 40 o 50 euros", comparte Vallejo a quien, tal como él mismo cuenta, cuando una vez intentaron matarle, a él primero y después a dos policías locales, el caso se saldó con 400 euros para el delincuente.
Las agresiones a policías suben un 66% con Marlaska. ¿Por qué? Porque en España agredir a un agente sale gratis.
— Policía S.XXI (@PoliciaSXXI) May 20, 2026
Nos lo cuenta @JosemaVallejo, vicepresidente de @PoliciaSXXI:
Tenemos un modelo policial diseñado para proteger al delincuente y desamparar al policía. Si te… pic.twitter.com/6OipL7kJsF
Otro ejemplo más de la indefensión y el abandono institucional a la que el Ministerio del Interior somete, según recuerdan constantemente, los agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, la compartió recientemente Jupol. El sindicato mayoritario en la Policía Nacional denunció públicamente la brutal agresión sufrida por un agente fuera de servicio en Valencia.
Según consta en la denuncia y en los informes médicos, el policía nacional fue reconocido como agente por su agresor, que se le acercó de forma desafiante y le preguntó si era “el nacional” antes de propinarle un violento puñetazo en la cara. Como consecuencia de la agresión, el agente sufrió lesiones de consideración, entre ellas un hematoma periocular, hemorragia ocular, sangrado abundante, daños dentales y pérdida momentánea de visión y equilibrio.
Jupol asegura que la agresión no terminó con el primer golpe. Según el sindicato, el atacante continuó profiriendo amenazas graves de muerte contra el agente y habría tratado de acceder al interior de una bandolera, donde presuntamente buscaba un arma blanca. La intervención de terceras personas evitó que los hechos derivaran en una tragedia mayor.
Desde la organización sindical consideran “intolerable” que un policía pueda ser agredido simplemente por su condición de agente de la autoridad, incluso estando fuera de servicio. Jupol denuncia que estos hechos reflejan una pérdida del principio de autoridad en España y una creciente sensación de impunidad entre quienes atacan a los agentes.
El sindicato advierte además de que muchos policías tienen ya la sensación de que portar una placa los convierte en objetivo. En este sentido, la organización sostiene que, si los agentes no tienen garantizada su seguridad ni siquiera fuera de servicio, existe un problema grave en el sistema de protección institucional hacia las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Jupol exige el reconocimiento inmediato de la Policía Nacional como profesión de riesgo, el endurecimiento de las penas por agresión a agentes de la autoridad y la recuperación efectiva del principio de autoridad. También reclama más medios materiales y humanos para proteger a los policías, así como un apoyo institucional y político firme a la labor policial. Mientras, Marlaska se jacta de aumentar el número de efectivos en las calles, a la vez que dice 'no' al reconocimiento de su profesión como de alto riesgo.
Y todo ello sin olvidar el eterno "España uno de los países más seguros del mundo", que pregona día sí y día también el ministro del Interior del Gobierno Sánchez.